El Tesoro acentúa el ajuste monetario y retira $1,57 billones de circulación
En una nueva licitación, el Tesoro esterilizó pesos que emitió el BCRA a través de la compra de dólares. Al tomar más deuda, el Gobierno limita la liquidez y previene una baja de tasas
El Tesoro retirará de circulación este viernes $1,57 billones, gracias a una licitación exitosa, con tasas todavía negativas. Se trata de una continuidad de la política de reabsorción, vía endeudamiento público en moneda local, de los pesos que emite el BCRA a través de la compra de divisas, que ya le permitió a la autoridad monetaria hacerse de USD9.239 M. La estrategia de dureza monetaria, que busca evitar la remonetización que se había prometido con la inauguración de la fase 4 del programa oficial, complica la liquidez, y por ende la baja de la tasa de interés, y obtura la reactivación económica.
La Secretaría de Finanzas enfrentaba vencimientos por $11 billones esta semana y, con un menú de instrumentos en pesos que enfriaba parcialmente la búsqueda sostenida de estirar vencimientos, logró captar $12,57 billones, lo que implicó un rollover del 114,36%. La tasa de interés ofreció cierto premio respecto al mercado secundario (por ejemplo en la Lecap más corta, que cerró a 1,99% efectivo mensual, frente a un 1,88% para el mercado secundario), aunque siguió siendo negativa en términos reales, dada una inflación de 2,6% mensual.
El circuito del dinero que marca la estrategia oficial es: se emiten pesos a partir de la compra de divisas a sectores que están obligados liquidar esos dólares (exportadores o tomadores de créditos en moneda dura). Luego el Tesoro esteriliza esos pesos mediante endeudamiento en moneda local, pese a la tasa negativa en términos reales, lo que supone una pérdida de dinero para inversores, que, con cepo cambiario, son público cautivo.
Lo explicó el analista financiero Christian Buteler: "El Tesoro logra un rollover de 114%, lo cual en sí no está mal, pero tampoco es para festejar. La emisión de pesos, producto de la compra de dólares del BCRA a distintos agentes que están obligados a vender por normativa, termina en más deuda del Tesoro, similar a lo que pasaba con los pasivos remunerados del BCRA hasta que explotó en 2018. El cepo le impide a los inversores volver a comprar los dólares. En ese contexto de exceso de pesos, el Tesoro logra un rollover por encima de los vencimientos, no es demanda genuina de moneda local. Los inversores aceptan tasas negativas porque no les queda otra, eligen perder menos. Con superávit fiscal no se comprende cuál es la necesidad de absorber pesos. Si dejara esos pesos sueltos ayudaría a bajar la tasa y a reactivar".
El economista Sergio Chouza sumó: "El punto es que hay una cierta obsesión por parte del presidente Javier Milei, sobreideologizado, con la idea de que hasta la inflación no converja a cero no puede convalidar ningún grado de monetización de la economía, entonces los pesos que emite para comprar dólares, es decir incluso con un activo a cambio, los tiene que sacar del mercado con instrumentos del Tesoro en pesos".
Y agregó: "Eso restringe la economía, le pone un cepo a la reactivación. Impide la monetización genuina de la economía. Por una teoría poco efectiva, parcialmente refutada por el hecho de que pasaron casi 30 meses con apretón monetario y la economía no termina de reactivar, el crecimiento es impulsado por sectores capital intensivos y de actividades primarias. El consumo no repunta y las actividades dependientes del mercado interno, por ende, tampoco".