El tipo de cambio corrigió su apreciación y el dólar subió $55 en un mes
Luego de un primer semestre en el que se mantuvo apreciado, en el último mes empezó a corregir el tipo de cambio. Este lunes llegó a $1.446,50. Por la baja del salario, no se espera mucho impacto en precios
El dólar mayorista continuó en el inicio de la semana con su tendencia alcista, alejándose de los niveles de apreciación cambiaria que marcaron el ritmo de una economía ralentizada en el primer semestre, con impacto en sectores industriales que sufren por la apertura comercial, en un contexto de menor poder adquisitivo. La cotización llegó a $1.446,50, lo que implicó una suba de $55 en el último mes, equivalente a un aumento del 4%. Con la actividad y el consumo masivo en un virtual parate, la expectativa es que no haya mayor impacto inflacionario, en la medida en la que la corrección cambiaria siga siendo gradual.
La dinámica del dólar tomó sesgo innegablemente alcista hace dos semanas, cuando dejó de rondar los $1.400 y trepó hasta el nivel actual de $1.446,50, todavía muy lejos del techo de las bandas, que hoy está en $1.773. Ese dato implica, por un lado, que la suba del dólar está todavía lejos de ser un problema que deba generar mayores pánicos, y a la vez que tiene un largo camino por recorrer si la demanda empieza dominar a la oferta, lo que se espera que suceda en el segundo semestre, pasada la estacionalidad de la cosecha gruesa. En ese sentido, tiene margen para subir un 22,6%.
Se trata, más que de un susto por el impacto que podrá tener una suba, de una corrección del atraso cambiario que el Gobierno decidió convalidar en lo que va del semestre. El director de Epyca, Martín Kalos, dijo al respecto: "Desde principios de año venimos marcando en la consultora ese problema: haber tenido un tipo de cambio apreciado en el primer semestre, a un nivel que no puede mantenerse en el segundo semestre, cuando la demanda empezará a superar a la oferta. La pregunta es por qué el BCRA no lo previó, en lugar de insistir con una política de apreciación".
Y agregó: "El Gobierno compró muchos dólares, pero podría haber comprado más y evitar una reducción del precio del dólar en términos reales. Insistió así con una política de apreciación. El tipo de cambio va a subir en el segundo semestre y ese vaivén es innecesario, es por la estacionalidad estructural de las exportaciones, que el Gobierno quiso ignorar, no por las apuestas diarias del mercado. Ahora ya la demanda de dólares sigue igual, pero con menos oferta. No debería tener impacto en la inflación. El tipo de cambio estaba apreciado y ahora corrige. Puede no tener traslado, más allá de los precios mayoristas".
Coincidió el economista jefe de Eco Go, Lucio Garay Méndez: "Hay que tener presente que en los primeros meses del año el dólar cayó y ahora corrige en forma que parece controlada. No parece un desanclaje de expectativas. Pareciera más un movimiento para compensar la inflación de los últimos meses y no retrasar el tipo de cambio real. Mientras no se acerque al techo de la banda y genere dudas sobre la sostenibilidad del esquema, hay margen para que suba sin traspaso total a precios".
Para el economista jefe de Vectorial, Haroldo Montagu, quien coincidió, la baja del salario ayudará a moderar el impacto en precios: "El Gobierno empieza a darse cuenta de que el tipo de cambio apreciado lo complica más de lo que lo beneficia, en este contexto de recesión económica. Una devaluación suave no necesariamente va a tener impacto inflacionario inmediato y profundo, por los malos motivos: caída de salarios y actividad. La abundancia de dólares refleja más las ingenierías financieras del Ministerio de Economía que la estructura productiva. En ese contexto, puede darse el lujo de deslizar el dólar sin repercusión inmediata en precios. Tiene riesgos, pero opta por esa vía ante la obviedad de un tipo de cambio súper apreciado".
El economista de Econviews Alejandro Giacoia sumó: "El dólar está 25% debajo de la banda superior. No parece preocupante y de hecho parece sano que el dólar se mueva en línea con la inflación de los últimos meses. Que se vaya moviendo así como se está moviendo ahora, más o menos suave, para evitar que estas correcciones se den todas juntas con un salto más fuerte. Es mejor de esta manera. Aunque el BCRA no puede intervenir hasta que llegue al techo, sí ha intervenido en alguna oportunidad en el mercado de futuros o vendiendo bonos dólar linked".