Quiebre energético

Emiratos Árabes Unidos deja la OPEP y sacude el mercado global

Saldrá del cartel el 1 de mayo tras décadas como actor clave. Busca aumentar producción, desafía las cuotas y su decisión ya impactó en los precios del crudo.

Emiratos Árabes Unidos anunció que abandonará la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y la alianza OPEP+ a partir del 1 de mayo, en un movimiento que altera el equilibrio del mercado energético global y expone tensiones internas en el principal bloque exportador de crudo.

El anuncio, difundido por la agencia estatal WAM, tuvo un efecto inmediato: recortó las subas que registraba el precio del petróleo durante la jornada, en medio de un escenario ya condicionado por la guerra con Irán y las restricciones logísticas en el Golfo.

Un socio clave que se retira

La OPEP, creada en 1960, articula la política petrolera de sus miembros para influir en la oferta global. Desde 2016 opera junto a otros productores bajo el esquema OPEP+, que incluye a Rusia.

Dentro de ese entramado, Emiratos Árabes Unidos ocupó un lugar central. Es uno de los mayores productores del bloque, con más de tres millones de barriles diarios y una infraestructura que le permite operar con ventaja fuera del estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio mundial de crudo.

Su salida rompe con más de seis décadas de pertenencia y debilita la capacidad del grupo para sostener una posición coordinada frente a un mercado cada vez más fragmentado.

Cuotas en disputa y estrategia propia

Funcionarios emiratíes sostuvieron durante años que las cuotas del cartel limitaron de forma injusta sus exportaciones. Ese planteo quedó en el centro de la decisión oficial, que busca acelerar inversiones y ampliar la producción.

El ministro de Energía, Suhail Mohamed al-Mazrouei, definió la medida como una "decisión de política" adoptada tras evaluar las estrategias actuales y futuras del país. También planteó que la demanda global de energía crecerá, en línea con el objetivo de aumentar la oferta.

El conflicto con Arabia Saudita, líder de facto del bloque, aparece como telón de fondo. Ambos países mantuvieron desacuerdos por la capacidad productiva y compiten por influencia regional, incluso con apoyos a facciones enfrentadas en la guerra en Yemen.

Guerra, rutas críticas y precios

La guerra con Irán tensionó el funcionamiento del mercado. Las amenazas y ataques en el estrecho de Ormuz -por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial- complicaron la salida de exportaciones desde el Golfo.

En ese contexto, el propio Mazrouei relativizó el impacto estructural de la salida sobre el mercado, al señalar que las restricciones actuales ya limitan los envíos. Sin embargo, la decisión introdujo volatilidad en los precios y alteró expectativas en una plaza con capacidad ociosa en niveles históricamente bajos.

Datos de la Agencia Internacional de Energía muestran que la participación de la OPEP+ en la producción global cayó del 48% en febrero al 44% en marzo, con perspectivas de seguir retrocediendo.

Reconfiguración geopolítica

El movimiento también se inscribe en un giro más amplio de la política exterior emiratí. El país profundizó sus vínculos con EEUU e Israel -con los que estableció relaciones formales en 2020 bajo los Acuerdos de Abraham-, en especial tras los ataques sufridos durante la guerra con Irán.

Ese realineamiento funciona como una palanca de influencia regional y redefine su posicionamiento en el mapa energético global, con mayor autonomía respecto del cartel.

En ese marco, la salida fue leída en Washington como un gesto favorable. El presidente de EEUU, Donald Trump, había cuestionado en el pasado a la OPEP por sostener precios elevados y vinculado el respaldo militar estadounidense en la región con la política petrolera de sus aliados.

Mercado, autonomía y proyección

Analistas interpretaron la decisión como una apuesta a ganar participación en el mercado global. "Esto abre la puerta para que Emiratos Árabes Unidos aumente su cuota cuando la situación geopolítica se normalice", señaló Monica Malik, economista jefe del  Abu Dhabi Commercial Bank (ADCB).

Operar fuera del sistema de cuotas le permite al país desplegar su capacidad productiva con mayor flexibilidad y capitalizar su posición como proveedor de crudo de bajo costo.

El cartel pierde así a uno de sus actores más sólidos en un momento en que la unidad interna enfrenta presiones crecientes, mientras el petróleo sigue circulando bajo la sombra de un conflicto que redefine rutas, alianzas y decisiones estratégicas.

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