Enero arrancó con otro rojo de cuenta corriente cambiaria
El superávit comercial no compensó lo que se fue por los pagos de deuda del mes y por el turismo. La fuga se mantuvo firme y aceleró
El 2026 arrancó con déficit de la cuenta corriente externa y se cumplieron de esa forma cuatro meses consecutivos en rojo. Nuevamente el superávit comercial, que esta vez fue abultado gracias a la exportación de trigo, no alcanzó y los pagos de deuda, especialmente, junto con la salida neta de turistas al extranjero, torcieron la balanza para generar un rojo de USD919 M. Desde junio del 2024 se vienen verificando puros déficits, excepto en los tres meses en los que impactó la expectativa de los exportadores de que algún programa de baja de retenciones llegaba a su fin. La fuga siguió firme, dejando un negativo de USD2.730 M en el mes.
En la cuenta financiera, la fuga de capitales, de hecho, lleva diez meses en sostenido déficit, lo que se disparó en abril del 2025, con la salida del cepo cambiario para las personas humanas. En total, desde entonces, el impacto en la demanda de divisas por parte del atesoramiento de los hogares ya totalizó USD35.601 M netos. Aunque la cuenta había mostrado algo de desaceleración sobre fines del 2025, con meses en los que se había moderado (el pico de septiembre y octubre, meses en los que se demandaron USD6.577 M y USD5.434 M, respectivamente, fueron seguidos por unos noviembre y diciembre de USD1.119 M y USD1.822 M), volvió a acelerar en enero del 2026, con un rojo de USD2.730 M. En promedio se van USD3.560 M al mes en el MCL por atesoramiento.
La cuenta financiera fue la que salvó los números externos durante enero, tal como viene siendo la costumbre. Esta vez ingresaron USD2.750 M netos por préstamos bilaterales, que fue la cuenta en la que se consignó el REPO con el que el Gobierno pagó los vencimientos de enero. Además, ingresaron otros USD2.030 M netos por préstamos del sector privado. Tal como destacó el CEPA, los USD2.750 M del REPO alcanzaron apenas para contrarrestar los USD2.730 M que alimentaron a la demanda de divisas vía atesoramiento de los hogares.
La cuenta corriente, que mide los ingresos por la vía comercial y le resta lo que sale por turismo y pagos de intereses de la deuda, se mantuvo en firme rojo y desde junio del 2024, momento en el que se empezó a manifestar cierto atraso cambiario, se registraron 17 de 20 meses en déficit. Los bienes dejaron un superávit de USD2.014 M. Sin embargo, el turismo motorizó un rojo de USD946 M en la cuenta servicios. A eso se le sumaron los pagos de intereses, un clásico del primer mes del año, que generaron la salida de otros USD2.007 M. Vale recordar que también se fueron unos USD3.000 M por vencimientos de capital, aunque esos restaron en la cuenta financiera, dejando los resultados netos mencionados más arriba en la cuenta de los préstamos del sector privado.
Desde junio del 2024 solo tres meses tuvieron superávit de cuenta corriente (instancia clave para asegurarse de que la economía no gasta más de lo que genera) y fueron junio, julio y septiembre del 2025. En junio fue por el boom de liquidaciones del agro en la previa a que se terminara el régimen de retenciones al 26%, que impactó ese mes y también en el siguiente. En septiembre, fue por la breve ventana de tres jornadas en las que el Gobierno ofreció retenciones 0%.