Comedia sin originalidad, pero con gran actriz cómica

Crítica de Mi ex es un espía

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Lo mejor que se puede decir de Mi ex es un espía -una película que no es mala pero que no tiene tampoco demasiados condimentos como para quedar en la memoria- es que resulta un bastidor perfecto para que descubramos las capacidades cómicas de Kate McKinnon. La historia (ex de chica linda resulta super espía perseguido por otros agentes y chica más amiga terminan enredadas en el desastre) no es precisamente una genialidad, aunque Mila Kunis, la otra protagonista (y muy buena comediante) sostiene su parte con más que decoro. Pero el punto diferente es McKinnon: logra que sus párrafos o sus gestos tengan ese pequeño diferencial que separa lo anodino de lo cómico. No es mucho, pero alcanza para que valga la pena la experiencia.

 
Título original: The spy who dumped me, EE.UU., 2018. Duración: 117’. Dirección: Susanne Fogel. Intérpretes: Mila Kunis, Kate McKinnon, Justin Theroux, Gillian Anderson. Calificación: Apta para mayores de 16 años.

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