Crece en EE.UU. la cantidad de usuarios que abandonan la TV tradicional

Se incrementa la cantidad de hogares que cambia cable por servicios OTT. Se estima que en 2022, los abonados a OTT superarán a los de cable tradicional

Las pantallas de los OTT, la alternativa (no tan) futura a la TV de hoy

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El negocio tradicional de la televisión se encuentra en un declive que parece definitivo, aunque pocos son quienes pueden aventurar cuándo terminará y cuál será el lugar que ocupe en el futuro. Ayer se conoció un estudio realizado por la consultora estadounidense eMarketer respecto de las audiencias de cable tradicional. El trabajo revela que, durante 2018, se acelerará la cantidad de usuario que deja la suscripción de cable tradicional (en inglés, los "cord-cutters") para pasarse directamente a servicios OTT como los VOD o SVOD. Estiman que serán 33 millones de adultos los que dejen el cable, un incremento del 32,8% respecto de los 24,9 millones de "cord-cutters" de 2017. Cuyo número, a su vez, implicaba un crecimiento de más del 45% respecto de 2016 (aquí cabe acotar: eMarketer había estimado 22 millones de usuarios menos para el cable: el "corte" fue mucho mayor). La tendencia es irreversible.

Es obvio que no implica que el público deje de ver televisión, sino que opta por otros sistemas. Mientras la tradicional cae, los OTT suben. El mismo estudio revela que por lo menos 147,5 millones de estadounidenses ven al menos una vez al mes Netflix, y a este servicio le siguen Amazon Prime (88,7 millones), Huli (55 millones), HBO Now (17,1 millones), y Dish Sling TV (6,8 millones). eMarketer mide usuarios únicos en lugar de hogares, que es la unidad que utilizan las empresas de cable para estimar suscriptores. Pero incluso con ese criterio la caída es grande. En 2017, la cantidad de hogares con cable descendió 3,7% según las empresas (a 94 millones). En total, hoy, en los EE.UU. Se estima que el corte durante 2018 será del 3,8%. Actualmente el cable tradicional llega a 184 millones de hogares.

El estudio indica que el problema es el precio: una suscripción al cable en los EE.UU. ronda los u$ 100, pero los usuarios consideran que obtienen poco por lo que pagan. Los SVOD tienen suscripciones de alrededor de u$ 10, de allí que, además, los usuarios tengan más de uno. Esto afecta el modelo de TV sostenido por publicidad. Pero el precio no es el único factor: también la posibilidad de ver "a medida" y cuando se desee lo que se quiera, y que no haya interrupciones. Hay que tener en cuenta, también, que las generaciones más jóvenes prefieren pasar horas en Internet y con otros entretenimientos (lo que implica que los "cord-cutters" no serán reemplazados por nuevos usuarios). Se calcula que en 2022, los OTT superaran al cable en ese mercado, que marca tendencias globales.

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