Melancolía más allá de los lugares comunes del terror

Crítica: La Monja

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La monja se vende como una película de terror. En realidad, La monja es una especie de novela gótica (que mucho tiene que ver con el relato de miedo, por supuesto) disfrazado de película de terror con posesiones, fantasmas sangrientos y lo habitual en el género. Pero lo que no interesa aquí es el trayecto del personaje de Tessa Farmiga, esa novicia a punto de tomar los votos definitivos enfrentada a lo sobrenatural. Como suele pasar en el universo que tiene a las películas de El conjuro como núcleo, lo melodramático y la tristeza -incluso la melancolía- tienen un peso mucho mayor que el efecto especial que causa horror. Aún sin ser muy original, gana por su tono único y su historia bien narrada.

Título original: The Nun, EE.UU., 2018. Duración: 95’. Dirección: Corin Hardy. Con Taissa Farmiga, Demián Bichir, Bonnie Aarons, Charlotte Hope, Mark Steger. Calificación: Apta para mayores de 16 años.

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