Tras su último aumento, Netflix deja de crecer entre el público de menores ingresos en EE.UU.

Un estudio financiero correlaciona salarios con acceso a los on demand

El crecimiento de los abonos en el SVOD comienza a mostrar un límite

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¿Crece Netflix? No en contenidos o inversión, algo que siempre es noticia, sino en lo que más importa para que el negocio continúe siendo viable: abonados. Earnin, una firma que se dedica en los Estados Unidos a dar créditos a personas de los estratos más bajos de la clase media, confirmó que la última suba de los abonos de Netflix ahuyentó a potenciales abonados en ese decil.

Netflix había subido su abono ya en 2016, pero entonces el mercado reaccionó bien y se incrementaron los abonados en todos los estratos de la economía estadounidense. En 2018, aunque el incremento del abono familiar implica también acceder a contenidos 4K (es decir, una mejora tecnológica, aunque no todos los equipos pueden reproducirlo) esto no fue así, aunque otros servicios (el estudio menciona notablemente a YouTube y Hulu) sí aumentaron su porcentaje de abonados pagos.

El estudio de Earnin es interesante porque, dado que ofrecen créditos, tienen acceso a los gastos de sus clientes, lo que hace todo mucho más confiable. Según el dato, estas personas de clase media trabajadora, permitieron que YouTube (pago) creciera un 15% y Hulu, un 4,5%, mientras que Netflix no sumó en esa franja nuevos abonados (aunque sí en otros deciles).

Hay otro problema. Los abonados de bajos ingresos pagan más caro por los servicios de streaming. Según las nuevas regulaciones bancarias, cuando en una cuenta de banco aparece un gasto cuyo aumento obliga al usuario a pagar con descubierto, el banco puede rechazarla. Pero la excepción son los abonos recurrentes, es decir servicios que se contratan por cierta cantidad de meses: en ese caso, lo que hace el banco es cobrar un extra por el sobregiro. La gente con ingresos medios o altos no tiene ese problema (difícilmente un aumento de dos dólares en un abono de streaming implique un sobregiro), pero los de ingresos más ajustados, sí. Cuando Netflix aumenta sus precios, genera no solo un gasto mayor por ese aumento sino también por el descubierto que implica. Por eso, también, optan por servicios de costo menor.

De todos modos, es probable que la estrategia de Netflix apunte, justamente, a la conquista de los sectores de mayores ingresos. No es inconsistente con su cada vez mayor inversión en contenidos originales, algo que es de vital importancia para la supervivencia de la empresa cuando, en breve, varios grandes estudios lanzarán sus propios SVOD. Se verá entonces si la oferta de contenidos puede superar al precio como factor determinante a la hora de contratarlo, y cuántos podrá soportar cada abonado.

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