Estados Unidos e Irán llegan con dudas a las negociaciones en Pakistán
Sin confirmación de delegaciones y con nuevas condiciones desde Teherán, el diálogo previsto para el sábado queda en suspenso.
La tregua entre Estados Unidos e Irán atraviesa horas decisivas. Creció la incertidumbre sobre las negociaciones previstas para el fin de semana en Pakistán, en medio de acusaciones cruzadas y sin confirmación oficial sobre la llegada de las delegaciones a Islamabad.
El alto el fuego, que ya lleva dos días, frenó los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní, pero no logró estabilizar el conflicto en otros frentes. Israel mantiene su ofensiva contra Hezbollah en el Líbano y continúa el bloqueo del estrecho de Ormuz, un factor que ya provocó una fuerte disrupción en el mercado energético mundial.
En ese marco, el vicepresidente estadounidense JD Vance ratificó la voluntad de Washington de avanzar con el diálogo, aunque advirtió que el gobierno norteamericano no aceptará maniobras dilatorias.
"Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, ciertamente estamos dispuestos a tender la mano. Si intentan jugarnos una mala pasada, van a descubrir que el equipo negociador no será tan receptivo", sostuvo Vance antes de viajar.
Condiciones de Teherán
Desde Irán, el presidente del Parlamento Mohammad Baqer Qalibaf respondió con una postura más dura: condicionó cualquier conversación a que se respete un alto el fuego también en el Líbano y a que se destraben activos iraníes en el exterior.
"Estos dos asuntos deben cumplirse antes de que empiecen las negociaciones", escribió en redes sociales.
Al mismo tiempo, la agencia iraní Tasnim sostuvo que las negociaciones quedarían suspendidas mientras Israel continúe sus ataques y Estados Unidos no garantice el cumplimiento de la tregua en el frente libanés.
Islamabad refuerza la seguridad
Mientras tanto, Pakistán mantuvo el operativo de preparación. Las autoridades decretaron un feriado de último momento y montaron un perímetro de seguridad de tres kilómetros alrededor de un hotel de lujo en Islamabad, que fue desalojado para alojar a las delegaciones.
Según la Casa Blanca, las reuniones se realizarán el sábado y participarán JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner.
Del lado iraní persisten dudas. Funcionarios paquistaníes evitaron confirmar horarios de llegada y un mensaje del embajador de Irán en Pakistán, que anticipaba el arribo de la delegación el jueves por la noche, fue borrado poco después.
Ormuz, el factor que complica la tregua
El presidente Donald Trump también sumó presión al acusar a Irán de no permitir el tránsito normal por el estrecho de Ormuz, por donde antes del conflicto circulaba cerca del 20% del petróleo mundial.
"Irán está haciendo un trabajo muy deficiente (...) de permitir el paso de petróleo por el estrecho", escribió en su red social.
El crudo Brent operaba este viernes cerca de US$ 97 por barril, con una suba superior al 30% desde el inicio de la guerra.
Un acuerdo frágil
El conflicto sigue abierto en varios puntos sensibles. Estados Unidos insiste en que Irán no debe desarrollar capacidad nuclear y busca que Teherán entregue su stock de uranio altamente enriquecido. Irán sostiene que su programa es pacífico y reclama garantías para mantener el enriquecimiento como parte de su soberanía.
En este contexto, el proceso de negociación aparece condicionado por múltiples factores y con una tregua que todavía muestra señales de fragilidad, tanto en el plano militar como en el económico.
El foco ahora estará puesto en si finalmente las delegaciones arriban a Islamabad y si el encuentro del sábado logra sostener un canal diplomático antes de una eventual reanudación de las hostilidades.