Europa revisa planes diplomáticos de evacuación por las medidas de EEUU contra Cuba
Embajadas de la Unión Europea ajustan protocolos para una eventual salida de Cuba ante la presión de EEUU, la crisis energética y el temor a una escalada regional
Embajadas de países de la Unión Europea y de América Latina revisan y actualizan planes de evacuación para abandonar Cuba en el corto plazo, en un contexto marcado por nuevas acciones de Estados Unidos contra la isla y el agravamiento de la crisis energética y económica.
Según confirmaron a la agencia EFE cerca de una decena de países europeos y latinoamericanos, los cuerpos diplomáticos avanzan en la actualización de protocolos de emergencia frente a la creciente incertidumbre geopolítica en el Caribe, luego del endurecimiento de la presión de Washington sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela el 3 de enero.
Actualización de protocolos y preparación logística
Las legaciones diplomáticas revisan listados de ciudadanos residentes en Cuba, en algunos casos mediante llamados directos para verificar datos. También refuerzan reservas de combustible, agua y suministros ante la posibilidad de apagones prolongados y cortes en servicios esenciales.
"Es nuestra responsabilidad revisar los planes y preparar escenarios", aseguró a EFE una diplomática en La Habana que pidió mantener el anonimato debido a la sensibilidad del tema.
Algunas embajadas se abastecen para sostener operaciones durante períodos extendidos sin corriente eléctrica, combustibles o agua, eventualidades que vinculan con el colapso económico interno y la presión externa ejercida por Estados Unidos.
El impacto en empresas europeas y el sector privado
De acuerdo con información de la agencia EFE, la multinacional británica Unilever evacuó a las familias de sus trabajadores extranjeros en Cuba, según dos fuentes cercanas a la compañía. La empresa fabrica en la isla productos de higiene, belleza y limpieza.
Filiales de firmas internacionales reconocieron, en privado, que la incertidumbre geopolítica llevó a replantear con sus casas matrices la continuidad de sus operaciones en el país. Los dos factores señalados son la posibilidad de una intervención militar estadounidense -aunque sea de alcance limitado- y el impacto del deterioro económico cubano, marcado por apagones recurrentes y escasez crítica de combustibles.
Algunas compañías indicaron que cuentan con reservas de carburantes para sostener la producción, pero advirtieron que si se interrumpen los envíos desde Venezuela y México, la actividad industrial resultará insostenible.
Las medidas de EEUU y su efecto regional
La revisión de protocolos europeos se da tras la decisión de Donald Trump de firmar una orden ejecutiva para imponer aranceles adicionales a bienes importados desde países que vendan o suministren petróleo al estado cubano.
La Casa Blanca justificó la medida como una acción para "proteger la seguridad nacional y la política exterior de acciones malignas del régimen cubano" y acusó al gobierno de Díaz-Canel de apoyar a "actores hostiles, terrorismo e inestabilidad regional".
"La orden impone un nuevo sistema arancelario que permite a Estados Unidos imponer aranceles adicionales a las importaciones de cualquier país que proporcione directa o indirectamente petróleo a Cuba", indicó el comunicado oficial. Trump sostuvo que la medida podrá levantarse si Cuba o los países involucrados "toman medidas significativas para abordar la amenaza" o se alinean con los objetivos estratégicos de Washington.
El presidente estadounidense afirmó que la iniciativa apunta a "contrarrestar la influencia maligna" de Cuba y vinculó a la isla con la presencia de capacidades de inteligencia extranjeras, además de acusaciones sobre terrorismo, violaciones de derechos humanos y apoyo a actores hostiles.
Crisis energética y reservas para 15 a 20 días
La presión estadounidense coincide con una crisis energética de magnitud. Según datos de la consultora Kpler publicados por Financial Times, Cuba cuenta con reservas de petróleo suficientes para apenas 15 o 20 días, según explicó la analista de Kpler Victoria Grabenwöger.
En lo que va de 2026, la isla recibió 84.900 barriles de petróleo por una única entrega mexicana realizada el 9 de enero, un promedio de poco más de 3.000 barriles diarios, frente a los 37.000 barriles diarios aportados por proveedores en 2025.
El último envío de petróleo venezolano, clave para la generación eléctrica, se recibió en noviembre. México, que se consolidó como principal proveedor en 2024, suspendió despachos tras las crecientes amenazas de Washington. La presidenta Claudia Sheinbaum definió los envíos como una "decisión soberana", aunque reconoció que parte de los cargamentos respondió a contratos con Petróleos Mexicanos y a ayuda humanitaria.
Advertencias desde Washington y analistas
Tras el cerrojo energético, Trump afirmó que Cuba estaba "a punto de caer" y sostuvo que lo único que quedaba por hacer era "entrar y destruir el lugar". El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró: "Si estuviera en La Habana, estaría preocupado, aunque fuera un poco".
El subsecretario de Estado Christopher Landau señaló que Washington desea que en 2026 los cubanos puedan "ejercer sus libertades fundamentales", en una referencia a un eventual cambio político en la isla.
Analistas energéticos citados por Financial Times advirtieron sobre la gravedad del escenario. Jorge Piñón, de la Universidad de Texas, sostuvo que Cuba enfrenta "una crisis importante" si no llegan nuevos cargamentos en las próximas semanas. Gonzalo Monroy alertó que, si México no puede exportar crudo, "Cuba tiene un problema enorme". Nicholas Watson, de la consultora Teneo, consideró que la crisis económica amenaza la viabilidad del gobierno.
En paralelo, Díaz-Canel afirmó en redes sociales que la presión extranjera no desviará al gobierno de su rumbo. "La crudeza de estos tiempos y la brutalidad de las amenazas contra Cuba no nos detendrán", escribió.