Exportaciones récord y precios firmes: el maíz rompe la lógica de cosecha
El arranque comercial muestra embarques históricos y una oferta récord, pero los precios resisten en plena cosecha. China se suma como destino clave.
El maíz argentino transita un inicio de campaña con cifras que rompen registros. Entre marzo y abril, cuando arranca el ciclo comercial 2026/27, los embarques proyectados alcanzan 10,3 millones de toneladas, un 54% más que en igual período anterior y 3,7 millones por encima del promedio de los últimos cinco años, según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). La marca supera un umbral que nunca se había quebrado: las 5 millones de toneladas mensuales.
El impulso también se refleja en divisas. El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) informó que en marzo las exportaciones de maíz crecieron 50,4% interanual, con ingresos por USD 989,9 millones, motorizados por el ingreso de la nueva cosecha al circuito comercial.
Más producción, más mercados
La expansión se apoya en una mejora de la oferta. La Secretaría de Agricultura estimó un aumento del 7% en la superficie sembrada, que alcanzó 11,2 millones de hectáreas, con subas en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Con un rinde promedio de 71 quintales por hectárea, la producción se proyecta en 67,6 millones de toneladas, un 30% más que en la campaña anterior.
Ese volumen, sumado a un stock inicial de 3,7 millones de toneladas, permite prever exportaciones por 44 millones de toneladas en el ciclo actual. Del total, 18 millones se destinan al consumo animal y 3,3 millones a la industria, mientras que el stock final se ubicaría en torno a 6 millones.
El maíz se consolida además como el producto con mayor diversificación comercial del país. Según el titular de la cámara aceitera y exportadora, Gustavo Idígoras, Argentina cuenta con 111 mercados activos. El sudeste asiático encabeza la demanda, con Vietnam al frente, mientras el norte de África muestra recuperación y América del Sur mantiene su peso como destino tradicional.
En ese mapa aparece un hito: el primer embarque a China tras más de siete años de negociaciones. El envío, de 34.000 toneladas, quedó a cargo de COFCO. Idígoras destacó el trabajo técnico con el Senasa para cumplir con los estándares fitosanitarios del gigante asiático y advirtió que el desafío pasa por sostener la calidad para evitar interrupciones.
Precios firmes en plena cosecha
El escenario local presenta una anomalía. A pesar de la magnitud de la oferta, los precios se mantienen firmes. Este jueves el valor del contrato Maíz Rosario Abril 2026 en el mercado A3 terminó en un promedio de USD 190,5 por tonelada, por encima del FAS teórico -resultado de descontar costos y derechos a un FOB de USD 214-, que no supera los USD 185. La posición julio se ubicó en USD 186,6, un valor elevado en la antesala del ingreso masivo de la safrinha brasileña.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que ya se cosechó el 26,5% del área, con 18,4 millones de toneladas recolectadas sobre un total estimado de 61 millones. Sin embargo, las lluvias frecuentes demoran la trilla y complican la logística, con caminos rurales intransitables y dificultades para almacenar el grano en condiciones óptimas.
En paralelo, los exportadores compiten con el consumo interno -feedlots, avícolas, porcinos y balanceados-, lo que sostiene la demanda doméstica. A nivel internacional, la incertidumbre sobre la campaña en EEUU también incide: el 27% del área maicera presenta déficit hídrico, lo que introduce dudas sobre la oferta global.
Un mercado internacional ajustado
El contexto externo refuerza la posición argentina. La BCR señaló que Estados Unidos ya comprometió el 87% de sus exportaciones proyectadas, Ucrania opera con limitaciones y Brasil aún no volcó al mercado su cosecha tardía. Esa combinación deja a Argentina como proveedor activo en una ventana comercial clave.
El resultado se traduce en un cambio en la estructura exportadora. En lo que va del año, la agroindustria habría despachado 40 millones de toneladas de granos y derivados, un 11% más que el récord previo. En ese esquema, el maíz gana protagonismo frente a la soja, que reduce su participación en los embarques del primer cuatrimestre.
El precio internacional acompaña ese movimiento. El valor FOB del maíz argentino subió más de USD 15 por tonelada desde comienzos de año, en un escenario que mejora los márgenes y posiciona al cereal como una alternativa más atractiva frente a otros cultivos.