Fernando Burlando pedirá penas de entre 20 y 25 años en el juicio por la muerte de Diego Maradona
El abogado de la familia del exfutbolista adelantó que solicitará condenas por homicidio simple con dolo eventual para los integrantes del equipo médico que supervisaban la internación domiciliaria.
El abogado Fernando Burlando, representante de la familia de Diego Maradona, adelantó que solicitará penas de entre 20 y 25 años de prisión para los acusados en el juicio que investiga la muerte del exfutbolista.
Según explicó el letrado, la acusación sostiene que las conductas médicas que rodearon la internación domiciliaria del exjugador excedieron la negligencia y se encuadran en un presunto homicidio simple con dolo eventual.
Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020, mientras se recuperaba de una intervención neurológica y permanecía bajo internación domiciliaria con seguimiento médico y de enfermería.
"Nosotros seguramente vamos a pedir entre 20 y 25 años de prisión. No tengo dudas de que quienes fueron responsables van a terminar presos", afirmó Burlando al referirse al proceso judicial que tiene como imputados a integrantes del equipo médico que atendía al exfutbolista en sus últimos días.
Cambios en el cronograma del juicio
El inicio del nuevo juicio oral estaba previsto originalmente para el 17 de marzo, pero fue postergado para mediados de abril por cuestiones procesales y por la acumulación de feriados en el calendario judicial.
Según explicó el abogado, las partes revisaron la cantidad de pruebas y testigos previstos para el debate, lo que llevó a reorganizar el cronograma del proceso.
En ese marco, la querella y la fiscalía decidieron reducir el número de testigos, que inicialmente rondaba los 250, para concentrar el debate en entre 90 y 100 declaraciones consideradas clave.
La querella sostiene que las decisiones médicas adoptadas durante la internación domiciliaria de Maradona no fueron simples errores profesionales, sino conductas que podían derivar en un desenlace fatal.
La estrategia de la querella
La reorganización del juicio también obligó a replantear la frecuencia de las audiencias. La propuesta es que el debate se realice dos veces por semana en lugar de tres, aunque los feriados previstos en las próximas semanas, como Semana Santa y el aniversario del Golpe de Estado argentino de 1976 del 24 de marzo, generaron nuevas complicaciones para mantener el principio de continuidad del proceso.
El proceso estaba previsto para el 17 de marzo y fue postergado a mediados de abril. El número de testigos se redujo de unos 250 a cerca de 90 o 100 declaraciones.
Burlando señaló que esa continuidad resulta importante porque el tribunal deberá reconstruir los hechos a partir de las pruebas que se produzcan durante las audiencias, ya que los jueces no conocen en profundidad el expediente.
La querella estima que el juicio podría extenderse durante aproximadamente dos meses, tras lo cual el tribunal quedaría en condiciones de dictar un veredicto.
Según la posición de la querella, el estado de salud de Maradona requería un control médico más estricto y una internación en un centro especializado. Durante el debate oral se analizarán pericias médicas, testimonios y documentación clínica para determinar las responsabilidades en torno a la muerte del exfutbolista.