"Estoy convencido de que cada crimen tiene un mensaje"
El licenciado en criminalística y escritor Gastón Intelisano acaba de publicar su nueva novela y dialogó con BAE Negocios.
-¿Cómo surgió esta historia?
-Fue después de una firma de ejemplares de mi novela anterior (Fuego fatuo), en la que una lectora me comenta que estudia el tema de las "vidas pasadas" y que según su percepción "tengo una misión en esta vida que debía cumplirla otro familiar, pero que al, morir me delegó esa responsabilidad". Esa confesión despertó en mí el afán por investigar un tema que siempre me había intrigado e incluirlo en la novela que venía dando vueltas en mi cabeza.
-¿Por qué elegiste el Bosque energético de Miramar como escenario?
-Lo elegí porque quería darle un toque misterioso a la historia y, ¿qué mejor que un lugar en el que los árboles forman una cúpula, las ramitas giran sin explicación si formás una T con ellas y hay una energía que desafía las leyes de la física?
-¿Cómo definís a Santiago Soler el protagonista?
-Creo que podría definirlo como un tipo comprometido con su trabajo. Le apasiona lo que hace. Y eso, a veces, le trae problemas. Sobre todo en lo personal y en lo que tiene que ver con los vínculos. Es un tipo extremadamente racional, pero que tiene un costado humano muy presente. Le encantan las pastas, el cheesecake y la música de los 80'. También es un buen jefe, un profesional honesto y un amigo atento.
-¿Tiene mucho de vos?
- Te diría que es una versión mejorada de mí. Él hace muchas cosas que yo no, como conducir por ejemplo. Y se anima a cosas que yo no sé si tendría las agallas. Pero con el tiempo y el correr de las novelas, he tratado de alejarlo de mi persona y que los lectores construyan su propia imagen.
-¿Los asesinos mandan mensajes?
-Estoy convencido de que cada crimen tiene un mensaje. A veces no están tan visibles o son fáciles de interpretar como en las series o en las novelas policiales, pero siempre están ahí. Sobre todo los que antiguamente (y erróneamente) se definían como "Crímenes pasionales" en los que el perpetrador le quitaba la vida a la víctima en un acto definitivo de abuso de su poder: "Si no sos mía/o no lo serás de nadie" y te quito lo más importante que tiene cualquier ser humano.
-¿Cuál es el rol de la mujer que dice conocer a Soler de otra vida?
-Gabriela Lagos, la mujer que dice conocer a Santiago Soler de una vida anterior es quién, además de complicar el caso, sembrará la semilla de la duda y el afán de conocer qué hay más allá de este plano de existencia. Pondrá a Soler a investigar sobre el pasado de la ciudad de Mar del Plata y lo llevará a comenzar una pesquisa personal. Consultará fuentes históricas y utilizará medios en los que no está del todo convencido, pero que lo ayudarán a entender quién es esa mujer. Y quién fue él en ese pasado.
-Otro de los escenarios es Ushuaia ¿por qué?
-Visité la ciudad de Ushuaia hace unos años en un viaje "Padre-hijo" y sentí que era una locación ideal para que transcurriera una novela. Los paisajes, el clima todo invitaba a llevar a mis personajes a esas latitudes. No la incluí en la novela que estaba escribiendo en ese momento, pero me prometí hacerlo en alguna oportunidad. Y cuando surgió una subtrama que se desarrolla en Recuerda que morirías, me pareció el escenario ideal.
-¿Qué pasa cuando el investigador se involucra desde lo personal?
-Se contamina su imparcialidad y se enturbia su buen juicio.
-¿Existe el crimen perfecto?
- No, lo que existen son las investigaciones deficientes.
-¿Qué temas querías desarrollar en esta novela?
-Varios. Los secretos de familia, la relación entre padres e hijos, la espiritualidad, la posibilidad de una vida más allá de la presente. Y como un crimen muchas veces destapa todo eso.
-¿Qué te gustaría que el lector encuentre en esta novela?
-En primer lugar, lo entretenga. Que disfrute la aventura que le propongo. Y que al terminar el libro, lo deje pensando.
-¿Cuánto hay del criminalista a la hora de escribir?
-Bastante. Mis novelas se apoyan en lo forense, es su distintivo. Por ello, el criminalista siempre está. Esta es una de las novelas más intimistas de la saga, pero no faltan el trabajo en la escena del crimen, las autopsias (con un suceso que los dejará sin aliento), las persecuciones y los disparos.
-¿Qué te llevó a escribir ficción?
-Después de trabajar Ad Honorem por cinco años en la UMFIC (Unidad Médico Forense de Investigación Criminalística) de la Policía Federal (mientras cursaba mi carrera como Criminalista) sentí que tenía mucho para contar en una época (principios de los 2000) en la que todas las series y novelas policiales transcurrían en Estados Unidos, Inglaterra o los países nórdicos. Además, no existía por ese entonces ningún autor de thrillers forenses (¡Y que fuera forense en la vida real!). Había mucho por descubrir. Así nació la idea de escribir sobre un criminalista treintañero que se mudaba a la ciudad de Mar del Plata para dirigir la División Rastros. Lo demás es historia (Y una saga de siete novelas al momento).
-¿Por qué te parece que el policial es uno de los géneros más buscados por los lectores?
-Es una muy buena pregunta. Creo que el Policial es uno de los géneros más buscados porque desde el vamos te plantea un desafío. Desde el principio, y sobre todo en la novela de enigma, te hace parte de la historia. Como lector querés saber qué pasó. Hay algo que resolver y eso desafía tu inteligencia, juega con tu ansiedad y la necesidad que todos tenemos de que el orden sea restablecido. Ni hablar si a eso le agregas un toque de misterio, personajes que te generan sentimientos encontrados y una atmósfera asfixiante. Aceptémoslo: el policial lo tiene todo.
-¿Es difícil superar a la realidad desde la ficción?
-La realidad siempre supera a la ficción. Infinidad de veces me encuentro en mi trabajo pensando: "Si esto lo escribo, no me lo cree nadie".