Irán bajo presión: protestas masivas y advertencias de Trump reavivan el conflicto
Escala la crisis en Irán: continúan las protestas, Trump habló de "liberar" al país y el régimen advirtió posibles represalias militares.
La crisis en Irán atraviesa uno de sus momentos más delicados. A una semana del inicio de protestas masivas contra el deterioro económico, el escenario interno se vio agravado por las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien expresó su respaldo a los manifestantes y reavivó el temor a una intervención externa.
Las palabras del mandatario estadounidense fueron interpretadas en Teherán como una provocación directa, en un contexto de represión, víctimas fatales y un fuerte control de la información.
Trump respaldó a los manifestantes y habló de "liberar" Irán
Trump utilizó su red social Truth Social para pronunciarse a favor de quienes protestan en las calles iraníes tras el colapso del rial, la moneda nacional.
"Irán busca la libertad, quizás como nunca antes. Estados Unidos está listo para ayudar", escribió, en un mensaje que tuvo un fuerte impacto político y diplomático.
El pronunciamiento del líder republicano volvió a encender las alarmas sobre un posible endurecimiento de la postura de Washington, en línea con antecedentes recientes de presión internacional y sanciones económicas.
Protestas, crisis económica y cortes de internet
Las manifestaciones comenzaron hace siete días, impulsadas inicialmente por la crisis cambiaria y el deterioro del poder adquisitivo. Con el correr de las jornadas, las protestas derivaron en disturbios y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, elevando el nivel de violencia en varias ciudades.
Si bien el Gobierno iraní reconoció en un primer momento el origen económico del conflicto, luego acusó a Estados Unidos y a sus aliados de fomentar el caos interno. En ese marco, el país permanece desde hace 48 horas con cortes casi totales de internet, una medida destinada a limitar la circulación de información considerada una amenaza para la seguridad del Estado, según reportes de organismos especializados.
Dura respuesta del régimen iraní
La reacción desde Teherán no tardó en llegar. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, lanzó una advertencia de alto voltaje, al asegurar que Irán podría considerar como "objetivos legítimos" a Israel y a las bases estadounidenses en la región si Washington avanza con una intervención militar directa.
La advertencia elevó la tensión regional y sumó un nuevo capítulo al prolongado enfrentamiento político y estratégico entre ambos países.
Más de 100 muertos y miles de detenidos
La represión de las protestas dejó un saldo de al menos 115 muertos, según un informe de la organización HRANA, dedicada al monitoreo de derechos humanos en Irán. Entre las víctimas se contabilizan siete menores de edad, mientras que unas 37 personas fallecidas pertenecían a las fuerzas de seguridad.
La mayoría de las muertes se produjeron por impactos de balas o perdigones disparados a corta distancia, según el relevamiento. Además, se registraron 2.638 personas detenidas desde el inicio de los disturbios.
Desde medios vinculados a la Guardia Revolucionaria, el Gobierno iraní adelantó que podría difundir su propio balance de víctimas y volvió a responsabilizar a Estados Unidos y a Israel por la violencia, al denunciar la existencia de "disturbios impulsados desde el exterior".
Un escenario abierto y de alta tensión
Con protestas activas, una crisis económica profunda y un creciente cruce de amenazas internacionales, Irán enfrenta un escenario incierto. El respaldo público de Trump a los manifestantes y la dura respuesta del régimen iraní configuran un nuevo foco de tensión global, con potencial impacto en la estabilidad regional y en el equilibrio geopolítico.