Irán celebró la suspensión de ataques, tras el mensaje de Donald Trump
La embajada iraní en Kabul sostuvo que el aplazamiento de las operaciones militares estadounidenses responde a las advertencias de Teherán. La decisión ya tuvo impacto en los mercados
La decisión de Donald Trump de frenar por cinco días los ataques contra instalaciones energéticas iraníes fue recibida con respaldo por parte de la diplomacia de Teherán, que rápidamente buscó capitalizar el anuncio como un efecto directo de su estrategia de presión.
Desde Kabul, la representación iraní aseguró que la Casa Blanca retrocedió luego de las advertencias lanzadas por la República Islámica. "Trump da marcha atrás tras la firme advertencia de Teherán", sostuvo la embajada en un mensaje difundido en redes sociales.
En la misma línea, agregó: "Después de que la República Islámica amenazara con atacar la infraestructura energética de toda la región en caso de un ataque estadounidense contra la infraestructura energética iraní, Trump dio marcha atrás y dijo que había ordenado el aplazamiento del ataque".
El posicionamiento busca reforzar la idea de que cualquier ofensiva sobre territorio iraní podría derivar en una reacción de alcance regional, especialmente sobre puntos sensibles vinculados a la producción y distribución de energía.
El anuncio de la pausa operativa fue realizado por el propio Trump tras mantener, según definió, conversaciones "productivas" con autoridades iraníes. La suspensión temporal apunta a avanzar con una negociación, en un escenario atravesado por amenazas cruzadas y una escalada que, por ahora, no se desactiva.
En los días previos, Washington había endurecido su postura e incluso planteado la posibilidad de atacar centrales eléctricas iraníes si no se garantizaba la normal circulación en el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, un punto neurálgico para el comercio global de crudo.
La tregua también tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales: el petróleo, que había iniciado la semana con subas, registró de 8% en menos de diez minutos luego de que se conociera la decisión. En tanto, las bolsas operan con tendencia negativa, lo que refleja una persistente incertidumbre sobre la evolución del conflicto.