Irán cobra hasta 2 millones de dólares a los buques que cruzan por el Estrecho de Ormuz
Teherán puso en marcha un esquema de control sobre el Estrecho de Ormuz. El mecanismo abrió una disputa diplomática con Washington y despertó cuestionamientos sobre su legalidad.
Los barcos que atraviesan el estrecho de Ormuz con autorización de Irán pagan entre US$ 1,5 millones y US$ 2 millones por operación, según informó Mohsen Zangeneh, integrante de la Comisión de Presupuesto y Planificación del Parlamento iraní. El sistema comenzó a funcionar en mayo y ya alcanzó a más de 300 embarcaciones extranjeras.
La información surgió a través de declaraciones realizadas por el legislador a la agencia semioficial Fars. Según los datos difundidos por el Parlamento iraní, la mayoría de las solicitudes de tránsito correspondió a buques petroleros.
Cómo funciona el sistema impulsado por Irán
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el comercio energético. Por allí circula una porción significativa de las exportaciones globales de petróleo.
Para administrar el tránsito por el paso marítimo, las autoridades iraníes crearon la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico. El organismo exige la presentación de información previa para acceder a permisos de circulación segura.
De acuerdo con datos difundidos por esa entidad, más de 300 embarcaciones no iraníes completaron el trámite desde el inicio de las operaciones. La mayoría corresponde a petroleros.
Qué hace Irán con los fondos recaudados
La agencia Fars informó que los recursos obtenidos mediante este esquema ingresan al tesoro estatal iraní.
La misma fuente indicó que una parte de las operaciones no se canceló mediante transferencias monetarias tradicionales. Algunos operadores compensaron las obligaciones con bienes y servicios.
El argumento de Teherán
Las autoridades iraníes rechazan la definición de peaje para describir los pagos exigidos a las embarcaciones.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, defendió la medida durante una conferencia realizada el mes pasado. "Irán presta servicios de navegación, además de las medidas necesarias para proteger el medioambiente del estrecho de Ormuz, el golfo Pérsico y el golfo de Omán. Eso requiere recaudar ciertos costos", afirmó el funcionario.
Teherán sostiene además que posee facultades para supervisar el tránsito por esa vía marítima. Omán comparte esa posición debido a que limita con el otro extremo del corredor.
Los cuestionamientos internacionales
La interpretación iraní choca con las normas que regulan la navegación internacional.
Estados Unidos cuestionó el cobro de autorizaciones para atravesar el corredor marítimo. Washington sostiene que la navegación debe desarrollarse sin restricciones de ese tipo en una ruta clave para el comercio mundial.
La controversia incluye aspectos jurídicos, económicos, energéticos y geopolíticos debido a la importancia de Ormuz para el abastecimiento global de hidrocarburos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reclamó el restablecimiento de las condiciones de navegación previas al inicio del conflicto regional.