Jorge Macri presentó el banco de ADN para identificar delincuentes: "Se terminó el vale todo"
El nuevo registro permitirá cruzar pruebas genéticas de escenas del crimen con perfiles de imputados y condenados.
La Ciudad de Buenos Aires creó el Registro de Perfiles Genéticos, una base de datos que permitirá cruzar las muestras de ADN obtenidas en escenas del crimen con los perfiles de personas imputadas y condenadas por la Justicia. El Gobierno porteño aseguró que la herramienta fortalecerá las investigaciones, facilitará la identificación de delincuentes y permitirá vincular causas que hasta ahora permanecían aisladas.
El anuncio se realizó tras la sanción de la Ley 6.956 por parte de la Legislatura porteña. La nueva normativa derogó la Ley 4.114, vigente desde 2011, amplió el alcance del registro y dejó la implementación bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad. Hasta ahora, Buenos Aires contaba con la tecnología para extraer muestras biológicas. Sin embargo, esa información permanecía aislada y no permitía relacionar distintas investigaciones ni identificar reincidentes de manera sistemática.
Jorge Macri destacó el alcance de la medida:
"Creamos el Registro de Perfiles Genéticos, un paso inédito para no dejar ni un solo malviviente libre. Vamos a poder cruzar el ADN de las escenas del crimen, identificar a los culpables y conectar investigaciones. Se terminó el vale todo. Ley y orden", afirmó el jefe de Gobierno.
Qué cambia con el nuevo Registro de Perfiles Genéticos
La ley amplía de manera significativa el universo de personas y delitos alcanzados por el sistema. Mientras el régimen anterior solo contemplaba a personas condenadas con sentencia firme por delitos contra la integridad sexual, la nueva legislación abarca cualquier tipología delictiva cometida en la Ciudad.
El registro también incorporará perfiles genéticos de personas imputadas siempre que exista una orden judicial expresa. Según el Gobierno porteño, esta medida permitirá acelerar el esclarecimiento de los hechos sin necesidad de esperar una condena firme.
Otra novedad consiste en la incorporación de policías, peritos y funcionarios judiciales. Sus perfiles permitirán identificar rápidamente muestras de descarte o posibles contaminaciones accidentales durante los procedimientos realizados en las escenas del crimen.
La ley además incorporó un uso voluntario con fines humanitarios para colaborar en la identificación de personas desaparecidas, extraviadas o restos humanos que aún no pudieron ser identificados.
Cómo protegerá los datos personales
El Gobierno porteño aseguró que el sistema no almacenará información médica, antecedentes de salud ni características físicas de las personas registradas. El procesamiento utilizará únicamente ADN no codificante, destinado exclusivamente a la identificación judicial y funciona, según la explicación oficial, de manera similar a un código de barras o una huella dactilar digital.
Los perfiles permanecerán protegidos por la Ley 1.845 de datos sensibles. La identidad de cada persona solo podrá conocerse cuando exista una coincidencia positiva entre una muestra y un perfil registrado. Además, cada consulta quedará auditada, habrá sanciones penales ante filtraciones de información y el sistema eliminará inmediatamente el perfil cuando la Justicia dicte una absolución o un sobreseimiento firme.
Mendoza, el antecedente que tomó la Ciudad
La experiencia de Mendoza sirvió como principal referencia técnica para el nuevo régimen. El registro funciona desde hace diez años y figura entre los más desarrollados de América Latina.
Según los datos oficiales incorporados a los fundamentos de la ley, siete de cada diez rastros biológicos obtenidos en escenas del crimen permiten identificar a su autor. Además, el 75% de las personas identificadas por homicidios o abusos sexuales ya integraban previamente la base de datos por investigaciones vinculadas con delitos menores o robos.
La Ciudad también confirmó que utilizará el sistema internacional CoDIS, desarrollado por el FBI en Estados Unidos. El objetivo consiste en adecuar el funcionamiento del registro a estándares internacionales de genética forense y ampliar la capacidad de investigación del sistema judicial porteño.