Jorge Sapag afirmó que Vaca Muerta garantiza la seguridad energética en medio de la crisis global
El ex gobernador de Neuquén destacó el rol del yacimiento como sostén económico y energético ante el impacto internacional del conflicto en Medio Oriente.
El ex gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, aseguró que Vaca Muerta "garantiza la seguridad energética" de la Argentina, en un contexto internacional marcado por tensiones que afectan el suministro global de energía.
El dirigente sostuvo que el yacimiento no convencional funciona como un "amortiguador económico" y destacó su consolidación como política de Estado, en medio de una crisis que impacta en los mercados energéticos.
Impacto del conflicto global en la energía
Sapag vinculó la situación con las tensiones en torno al estrecho de Ormuz, cuyo eventual bloqueo genera incertidumbre en el abastecimiento.
"El bloqueo del estrecho de Ormuz genera una crisis energética", advirtió Jorge Sapag al analizar el contexto internacional.
Según explicó, este escenario llevó a distintos países a reactivar fuentes como el carbón y la energía nuclear, en busca de alternativas para sostener la producción.
Frente a este panorama, remarcó que Vaca Muerta aporta actualmente el 70% del gas y del petróleo que produce el país, lo que refuerza su rol estratégico.
Producción y proyección económica
El ex mandatario señaló que la capacidad del yacimiento permite abordar el denominado "triple trilema energético", que implica garantizar energía segura, accesible y con cuidado ambiental.
En ese sentido, destacó que el desarrollo de los recursos no convencionales pasó de ser una estrategia provincial a convertirse en una política sostenida por distintos gobiernos nacionales.
Sapag afirmó que existe un consenso político más amplio sobre la importancia del sector, en contraste con etapas anteriores marcadas por disputas sobre su implementación.
Aporte a la economía y generación de divisas
El dirigente subrayó el impacto del sector en la macroeconomía y aseguró que contribuye a fortalecer la balanza de pagos.
Indicó que, sin producción local, el país debería destinar al menos 20.000 millones de dólares para importar energía, lo que afectaría las reservas.
Vaca Muerta es uno de los principales reservorios de hidrocarburos no convencionales del mundo y concentra una parte significativa de la producción energética argentina. En el contexto actual, marcado por conflictos internacionales que afectan rutas clave como el estrecho de Ormuz, su desarrollo adquiere relevancia estratégica para garantizar el abastecimiento interno y reducir la dependencia de importaciones. Además, el crecimiento sostenido de la producción posiciona al país como potencial exportador de energía, con impacto directo en la generación de divisas y el equilibrio macroeconómico.
Además, proyectó que, con el actual ritmo de producción, el sector podría generar hacia 2030 o 2031 unos 30.000 millones de dólares netos en la balanza comercial.
Antecedentes y desarrollo del sector
Al referirse a la expropiación de YPF durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, Sapag recordó que había planteado objeciones en ese momento, al considerar que podía afectar las inversiones.
No obstante, señaló que el desarrollo actual del sector energético avanza bajo criterios de sustentabilidad económica, social y ambiental.
En un escenario internacional atravesado por la incertidumbre energética, el desarrollo de Vaca Muerta se consolida como un factor clave para el abastecimiento y la estabilidad económica de la Argentina, con proyecciones de crecimiento en producción y exportaciones.