Entrevista a Federico Zerboni

La cadena de maíz aspira a producir 100 millones de toneladas

El presidente de Maizar destacó la importancia del maíz tanto en la generación de proteína animal como en el terreno energético.

Con una producción en crecimiento y llegando al récord de 64 millones de toneladas, el maíz aún se encuentra lejos de su potencial y podría llegar en el corto plazo a cien millones, de acuerdo con el presidente de la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), Federico Zerboni.

En diálogo con BAE Negocios, Zerboni ponderó el rol del maíz no solo por la exportación sino también "para generar trabajo, arraigo y riqueza" en las zonas de producción.

Asimismo, abogó por "políticas públicas" que impulsen el consumo interno y consideró la rebaja de retenciones anunciada por el presidente Javier Milei como "un comienzo", además de reclamar que la medida se plasme en una ley.

Mucho más que un alimento

-¿A qué se debe la preponderancia que está teniendo el maíz, que para muchos ha llegado a tener más protagonismo que la soja?- No sé si tiene más preponderancia que la soja, pero el maíz hoy está teniendo mucho desarrollo en interior del país, porque está creciendo el consumo interno debido al mayor uso de proteína animal. Pero también viene de la mano de mucha demanda internacional. Hoy Argentina está exportando maíz a más de 100 países en el mundo. Recordemos que el maíz ya no es un alimento, sino es un tema energético por el etanol, cuyo uso está creciendo mucho en el mundo, en especial en Estados Unidos y en Brasil.También está la guerra en Medio Oriente, que hace que, por ejemplo, Europa deje de producir. Venimos de ahí y hoy ya no pueden producir por lo que los costos están muy altos y están quitando subsidios. Entonces, hoy están importando maíz España, Italia y otros. La demanda de maíz en el mundo viene creciendo también por un aumento de consumo de proteína animal.

-¿Cuántas toneladas se van a producir en esta campaña y cuál es la aspiración para el futuro?- Tenemos un proyecto de hace unos años en el que decimos que se puede llegar a corto plazo a 10 millones de hectáreas de siembra y, si ponemos toda la tecnología que tenemos disponible para el productor, un rinde de 10 toneladas por hectárea de promedio. Así llegaríamos a cien millones de toneladas. El año pasado produjimos 50 millones, hubo 7 millones de hectáreas con 7 toneladas de promedio, estamos hablando de duplicar la producción. Este año sembramos 8 millones de hectáreas, estamos en 8 toneladas por hectárea, con una producción de 64 millones a 65 millones de toneladas.Se está viendo un gran crecimiento, pero aún lejos del potencial. Queremos llegar a 100 millones, apostamos a eso, transformando el maíz en etanol, en más proteína, en exportación de productos con valor agregado. También sabemos que el maíz lejos de los puertos no es rentable porque el flete se lleva todo el precio. Y es increíble hoy cómo se llevando maíz de Salta a 1.200 kilómetros del puerto de Rosario. Eso no tiene sentido, además Salta "importa" carne de la Pampa Húmeda. Es increíble que tengamos todavía esa paradoja de que no hagamos más generación de valor agregado en los lugares que se produce. A eso apuntamos en la cadena, no solo más producción, el maíz es fundamental para generar trabajo, arraigo y riqueza en los lugares que se produce.

-De esa producción, ¿cuánto se destina al mercado interno y cuánto es la exportación?- De una producción de 60 millones en números redondos, 40 millones se exportan y 20 millones se consumen. Con una producción de 100 millones de toneladas, podemos exportar 50 millones y transformar la otra mitad en valor agregado, ese es el objetivo que tenemos como cadena.

- ¿Qué se necesitaría para aumentar el consumo?- Primero, políticas públicas, una buena ley de etanol, de biocombustibles. Buenas leyes que den la posibilidad de generar valor agregado en el interior, que promuevan las inversiones a largo plazo. Una inversión para un criadero de cerdos es muy cara y no se puede amortizarla en uno o dos años. Necesitamos créditos a 10 años y una economía estable que no genere más inflación, como en todas partes del mundo. Eso es lo que genera crecimiento genuino y transformación en origen, como hizo Brasil. Es un país que hace 30 años importaba alimentos y hoy es uno de los principales exportadores no solo de maíz sino también de proteína animal. Uno va al interior de Brasil y ve un crecimiento, un desarrollo de las ciudades fenomenal, todo en base al agro.

- La ley que proponen para biocombustibles, ¿se limita solamente a aumentar el corte del bioetanol?- El corte es fundamental elevarlo, no digo llevarlo de entrada como tiene Brasil en un 30%, pero podemos subirlo del 12% actual al 15%. Eso traería varias ventajas, porque habría más nafta y más petróleo para exportar. Además, hay que tener en cuenta que el etanol genera un aumento del octanaje de la nafta premium, hoy los autos requieren de ese combustible especial. Y también hay que prestarle atención al biocombustible para aviación, que si arranca en los próximos años la demanda va a ser muy muy alta.

- ¿Cuál es su evaluación del anuncio que hizo el presidente de rebaja de retenciones?- Es un comienzo, una voluntad de bajarla. En el caso del maíz, para mí es una escala muy corta. Deseamos que si es posible esa escala se haga más rápido, pero sabemos que para este gobierno el equilibrio fiscal es uno de los puntos principales. Queremos que eso se haga cuando el gobierno encuentre la forma de poder eliminar estos impuestos tan distorsivos.Estamos viendo que es una muy buena señal, un buen camino y queremos que la rebaja sea por ley, para que otro gobierno no pueda aumentarla. Eso es fundamental.

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