La CIDH condenó al estado argentino por la trágica muerte de una niña en 1996
El tribunal responsabiliza al país por falta de control en la instalación de una escultura que causó la muerte de Marcelita Iglesias
La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado argentino por la muerte de Marcelita Iglesias, la niña de 6 años que murió el 5 de febrero de 1996 tras el desplome de una escultura de hierro en el Paseo de la Infanta, en la Ciudad de Buenos Aires.
El fallo, dictado el 26 de noviembre, declaró responsable a la Argentina por no regular, supervisar ni fiscalizar de manera adecuada la instalación de la obra que provocó el accidente fatal.
"Estamos satisfechos de que pudimos cumplir con Marcela y la sentencia", afirmó Nora Ribaudo, madre de la víctima, en declaraciones a la Agencia Noticias Argentinas.
Las medidas que ordena la sentencia
El tribunal dispuso que el Estado pague a los padres de la niña los montos fijados en la sentencia por gastos vinculados a tratamientos médicos y psicológicos, como parte de las medidas de reparación.
Además, ordenó la creación de un espacio de memoria y recreación destinado a la niñez y la adolescencia. La iniciativa deberá concretarse en un plazo de dos años si Nora Ribaudo y Eduardo Iglesias aceptan la propuesta.
La Corte también exigió que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires publique de forma permanente en su sitio web una compilación de la normativa aplicable a la instalación de estructuras y obras similares. La medida busca reforzar las garantías para evitar que hechos de este tipo vuelvan a repetirse.
El fallo también incluye el pago de indemnizaciones por daños materiales e inmateriales.
Marcelita Iglesias
Un caso que quedó impune en la justicia local
La causa judicial investigó al escultor Danilo Dazinger; a Mauricio Lowenstein y Diana Lía de Lowenstein, propietarios de la Galería Der Brücke; a Nelly Perazzo, coordinadora del concurso durante el cual se construyó la obra; y a tres ex funcionarios.
La investigación los acusó por homicidio y lesiones culposas. Sin embargo, en 2005 la jueza María Nocetti declaró la prescripción del caso al considerar que el expediente se demoró en llegar a juicio.
Desde entonces, los padres de Marcelita Iglesias presentaron distintos recursos para revertir esa decisión y lograr que los acusados enfrenten un juicio, pero la Justicia rechazó todos los planteos.
La abogada Laura Del Cerro, que intervino en el proceso internacional, señaló que el fallo "tiene un valor social muy importante" porque establece responsabilidades del Estado en materia de control y seguridad.