Datos oficiales

La desocupación creció en el cierre de 2025 y superó los niveles de 2024

El Indec informó que el desempleo llegó al 7,5% en el cuarto trimestre. La suba se dio frente al año anterior y al trimestre previo, sin cambios en actividad ni empleo.

El mercado laboral cerró 2025 con un dato que marca el tono del año: el desempleo subió a 7,5%, por encima del 6,4% registrado doce meses antes y del 6,6% del trimestre previo. La cifra, difundida por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), expone un deterioro en la capacidad de generar trabajo en el tramo final del año.

"Las tasas de actividad y de empleo no registraron cambios significativos [...]. La tasa de desocupación registró una suba de 1,1 p.p. respecto al mismo trimestre del año anterior", indicó el Indec. En la comparación inmediata, agregó que el aumento fue "estadísticamente significativo", con un avance de 0,9 puntos porcentuales frente al trimestre anterior.

Más personas sin trabajo en un mercado estancado

El relevamiento se realiza sobre 31 aglomerados urbanos, donde el Indec contabilizó cerca de un millón de personas desocupadas en el cuarto trimestre. Al proyectar esos datos a todo el país -con una población estimada en 47,5 millones-, el número asciende a 1.717.125 personas sin empleo.

La cifra implica 193.515 desocupados más que en el trimestre anterior. En paralelo, la tasa de empleo se ubicó en 45%, con una leve caída frente al 45,5% previo, lo que refuerza la lectura de un mercado sin expansión.

La desocupación, según la definición oficial, comprende a quienes no tienen trabajo, están disponibles y buscan empleo de manera activa dentro de la población económicamente activa (PEA).

Jóvenes y grandes ciudades, en el centro del impacto

El deterioro se concentró con mayor fuerza en la población joven. Entre las mujeres de hasta 29 años, la tasa de desocupación aumentó 3 puntos porcentuales, mientras que en los varones del mismo rango la suba fue de 3,7 puntos. En los grupos de 30 a 64 años, en cambio, los indicadores permanecieron estables.

El mapa regional también mostró diferencias marcadas. El Gran Buenos Aires encabezó la tasa de desempleo con 8,6%, seguido por la región Pampeana (7,7%). Más atrás quedaron el Noreste (5,6%), Cuyo (4,9%), la Patagonia (4,8%) y el Noroeste (4,2%).

El tamaño de los centros urbanos reforzó esa brecha: en los aglomerados de 500.000 habitantes o más, la desocupación alcanzó el 8%, mientras que en los más pequeños se ubicó en 4,7%.

De la construcción al comercio: de dónde vienen los desocupados

Entre quienes perdieron su empleo, la mayor proporción provino de la construcción, con el 19,3% del total. Le siguieron el comercio (16%), el servicio doméstico (11,3%) y la industria manufacturera (9,7%).

El tiempo de búsqueda también refleja la dificultad para reinsertarse. El 30,9% de las personas desocupadas llevaba más de un año intentando conseguir trabajo, mientras que otro 24,9% lo hacía desde hacía entre uno y tres meses.

El dato oficial cerró el año con una señal clara: la desocupación avanzó mientras el resto de los indicadores laborales permaneció sin cambios. Una suba que el propio Indec registró como estadísticamente significativa.

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