La deuda flotante explicó el superávit financiero de 2025
La deuda flotante acumulada el año pasado ascendió a $2,5 billones y su cancelación implicaría transformar el superávit pagado en déficit
El superávit financiero de 2025 que anunciará este viernes el Ministerio de Economía se logró a expensas de una deuda flotante de $2,5 billones, cuya eventual cancelación transformaría el resultado en deficitario.
El año pasado finalizó con superávit primario de $9.461.333 millones en la etapa devengada que, por el cómputo de intereses por $10.153.985, pasó a ser un resultado financiero deficitario de $692.652 millones, según el último informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP).
El reporte se anticipa al que difundirá el 16 de enero la Secretaría de Hacienda, aunque los números suelen no ser coincidentes por diferencias metodológicas, ya que el de ASAP o el de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) toma el resultado devengado de la Administración Pública Nacional (APN) y Economía el pagado del Sector Público No Financiero (SPNF), que incluye también empresas y entes públicos y fondos fiduciarios.
Superávit pagado, déficit devengado
Por tal razón, se espera que el informe de Hacienda presente un resultado superavitario, ya que muchos compromisos devengados de diciembre se pagan en enero, además de la postergación de pagos diversos como transferencias a provincias y universidades, desembolsos a proveedores, subsidios y otros.
La diferencia entre el gasto devengado y el pagado engrosa la deuda flotante
"La deuda flotante es la diferencia entre los gastos devengados y los efectivamente pagados", explicó al respecto ASAP, de lo que se infiere que el déficit financiero devengado puede pasar a ser superávit en la etapa pagada.
El peso del gasto previsional
En ese sentido, cobra especial importancia el principal gasto estacional de la APN de diciembre, como los aguinaldos del personal del Estado y, principalmente, de los más de 7 millones de jubilados y pensionados.
Esa fue la razón que convirtió al mes pasado al de mayor déficit devengado de la Presidencia de Javier Milei, con un resultado primario negativo de $4.246.764 millones y financiero de $4.681.300 millones.
El gasto previsional de diciembre ($7.445.244 millones) representó la mitad del gasto primario ($15.060.790 millones).
Pero como las remuneraciones devengan a fines de un mes y suelen pagarse en los primeros días del siguiente, los meses clave por los aguinaldos (junio y diciembre) suelen presentar una brecha aún mayor a la habitual en las dos etapas.
Los antecedentes de junio y julio
No hay que remontarse a otras épocas para corroborarlo: en junio, hubo un déficit financiero devengado de $2.743.781 millones, pero un superávit pagado de $551.234,2 millones.
El resultado se invirtió al mes siguiente, con un superávit devengado de $2.215.538 millones y un déficit financiero (el único de 2025) de $168.515,2 millones.
Esas diferencias podrían reiterarse, ya que se espera que Hacienda informe este viernes un superávit financiero para diciembre y todo 2025, aunque quizás enero cierre con déficit o, al menos, un resultado favorable más exiguo.
Pero para comprobarlo, habrá que esperar al informe del 18 de febrero.