Nuevo orden glabal

La economía "conversada"

En medio de la reconfiguración del tablero internacional, crece el debate sobre qué esquema económico dominará la próxima etapa: globalismo residual, capitalismo de Estado o nacionalismo económico con inserción inteligente

Oportunamente, como se ha explicitado en la saga "Occidente Ampliado: cinco conflictos..." Partes I, II, III y IV (BAE Negocios, 15-03, 23-3, 29-3 y 5-4-2026), la Alianza de Primer Orden entre los Estados Unidos de América (EUA) y la Federación Rusa (F. Rusa), en proceso de consolidación, irrumpió en la etapa de diseñar las Instituciones que en el Nuevo Orden Internacional (NOI), regirán los destinos del orbe durante las próximas décadas.

Las reconfiguraciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), entre otras, son ejemplos palmarios de lo que acontece.

En este marco, aquellas que regulan los flujos de Comercio e Inversión a escala global -por ejemplo: el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial de Comercio (OMC)-, también se transformarán.

Por ello, es interesante esquematizar (a fuerza naturalmente de simplificar), los marcos teóricos que en general, guían las políticas económicas de la mayoría de los países.

Así se hallan las que se encuadran en:

· el "Globalismo Residual":

como son los casos de Repúblicas de: Chile, Federativa del Brasil, Francesa, Federal de Alemania, o la monarquía de España, como así también la del Reino Unido, que pergeñan sus medidas económicas añorando "el mundo que fue", donde reinaba el "Capitalismo de los Banqueros y de los Fondos de Inversión", con un "precio excluyente" como ordenador del conjunto empresarial: la Tasa de Interés y su concepto asociado, el Riesgo País.

Bajo esta premisa, la "Escuela Austríaca" fungió como refugio intelectual tanto a los Neoliberales como a los Socialdemócratas[1], que de manera conjunta construyeron el "Consenso de Washington" durante la década de los noventa del siglo pasado.

Asimismo, la implementación de la Teoría Subjetiva del Valor, donde los Bienes y Servicios "cuestan lo que valen", y no "cuestan lo que cuestan", "ocultó" la Tasa de Ganancia y popularizó el Costo de Oportunidad[2] que al igual que la cuenta "Errores y Omisiones"[3], facilita "cerrar" con el saldo correspondiente cualquier balance.

En los aspectos instrumentales, las más puras tradiciones judeo-cristianas-islámicas, de "Solidaridad y Regulación" fueron reemplazadas por las visiones anglófilas de "Competencia y Desregulación".

Como corolario, construyeron el mundo más desigual del que se tenga memoria.

Los encuentros en Davos, Suiza, de las familias superricas, para planificar el destino de la Humanidad, que no registran antecedentes históricos, son una prueba de ello,

Los Nuevos Capitalistas...de Estado

la República Popular China (RPC)[4]:

fracasada la última Revolución de Mao Tse-Tung, la Cultural, la Economía, conducida por el Partido Comunista, irrumpió en un acelerado proceso de acumulación de Capital, financiado con una Tasa de Ahorro Doméstica que orilla el 40% del Producto Bruto Interno (PBI).

La liquidez necesaria para el proceso en marcha fue brindada por la emisión monetaria que se compensó con un incremento inusual en la demanda de dinero, producto de las inmigraciones internas, que iban desde el campo a la ciudad.

A su vez, las imprescindibles Divisas, tuvieron su origen en un fastuoso Saldo de la Balanza Comercial.

La concentración y centralización del Capital[5] hizo el resto.

A cincuenta años de esa fallida asonada, el Modelo Chino de Desarrollo, es de imposible replicación, ya que su aparente éxito es a costa de la depredación de terceros mercados.

Lo hace harto evidente la destrucción de los complejos industriales, con su correlato de desocupación y pobreza, en los países donde este penetra con sus Inversiones Directas y manufacturas.

En síntesis, el Capitalismo de Estado no satisface las necesidades de los Pueblos y de las Patrias que los contienen.

En consecuencia, de manera alguna puede fungir como "espejo" en el cual se puedan observar el resto de los países

y

· el Nacionalismo Económico con Inserción Internacional Inteligente (3I)

ya que el objetivo central de todo Programa Económico debe ser: generar las condiciones para que todo aquel ciudadano que desee trabajar, lo consiga, ya sea como asalariado o autónomo.

En este último caso lo puede procurar, como profesional, técnico, o idóneo, recibiendo Honorarios o, si así lo decide, organizar la producción, ser empresario e intentar una Tasa de Lucro.

Para ello, la Macroeconomía que se implemente debe facilitar esos objetivos, recibiendo como "dato" dos precios sustantivos:

*el Tipo de Cambio entre la Moneda Local y las Divisas

y

* la Tasa de Interés Real[6].

Ahora bien, ¿cómo se determinan estos dos precios?

Solo existe una posibilidad: consensuarlos con los Dirigentes Empresariales y Sindicales en un Magno Acuerdo Social (MAS)[7].

Naturalmente ello solo se garantizará si el Gobierno, teniendo como destino el Bien Común, prohíja la armonía entre el Capital y el Trabajo.

En el caso particular de nuestro país, ello se complementa, simultáneamente, direccionando los esfuerzos grupales hacia un intenso Proceso de Reindustrialización General.

Como se puede observar, el Occidente Ampliado transita ese camino, sobre todo cuando se analizan las economías estadounidense y rusa.

Por lo tanto, el próximo Gobierno tiene el camino expedito para apuntar al Pleno Empleo de los Factores Productivos en un Modelo de Desarrollo Permanente y Sustentable (MoDePyS).

¡¡Dios Bendiga a los Pueblos!!

Lic. Guillermo Moreno

Lic. Pablo Challú

Lic. Walter Romero

Agradecemos la colaboración de Roberto Nuesch.


[1] Para profundizar sobre este acápite, se recomienda la lectura de "La Socialdemocracia no es solución" (BAE Negocios, 24-07-2020).

[2] El Costo de Oportunidad: es el que se le adiciona al Costo Total de la Inversión a realizar, como aquella retribución que se recibiría casi sin Riesgo si se optara por no efectuarla.

[3] Los datos de Errores y Omisiones Netos compensan las dificultades en la recolección de datos y los tiempos de registro.

[4] El Capitalismo de Estado de la RP China, prioriza la consolidación del poder estatal mediante una estructura híbrida de empresas públicas o privadas bajo una fuerte injerencia del Gobierno central.

[5] En El Capital (Tomo I, 1867), Karl Marx establece una distinción teórica fundamental entre dos procesos inherentes a la expansión del sistema. Por un lado, la Concentración, entendida como el crecimiento de las unidades productivas mediante la reinversión directa. Por otro lado, la Centralización, consiste en la amalgama o absorción de firmas ya existentes, impulsada principalmente por la competencia del mercado y facilitada por el sistema de crédito.

[6] Se denomina Tasa de Interés Real al porcentaje de interés nominal anual (TNA) descontada la inflación del período.

[7] Un Magno Acuerdo Social se define como la instancia de concertación superior entre las Organizaciones Libres del Pueblo y el Estado. A diferencia de un simple pacto de precios y salarios, este acuerdo busca establecer una estructura de costos y márgenes de rentabilidad razonables que garantice la competitividad de la economía y la justa distribución del ingreso. Su objetivo es alcanzar un equilibrio macroeconómico de mediano y largo plazo, alineando los vectores de inversión y consumo bajo un modelo de desarrollo con Justicia Social, evitando que la puja distributiva derive en procesos inflacionarios recurrentes.

Esta nota habla de: