La fábrica de porcelana Verbano busca reducir su planta y abrió retiros voluntarios
Con 73 años de historia, la famosa marca de platos favorita de Mirtha Legrand, atraviesa una crisis. En mayo, pagó los sueldos en dos cuotas y busca ajustar su plantel de 105 trabajadores
La histórica fábrica de porcelana Verbano atraviesa uno de sus momentos más difíciles. La vajilla preferida de Mirtha Legrand comenzó a pagar los sueldos en dos cuotas y abrió un retiro voluntario con el objetivo de reducir entre un 30 y un 50% su planta de Capitán Bermúdez en Santa Fe.
La historia de Verbano comenzó en 1953, fue fundada por capitales italianos que se inspiraron en una fábrica de Lago Maggiore en el norte de Italia para elegir su nombre. En 1995, el grupo Faiart de Portugal adquirió las instalaciones y la marca de la ex empresa Porcelanas Verbano.
Las vajillas de porcelanas Verbano están en los hogares de innumerables familias argentinas, ya sean heredadas o compradas. Su porcelana es apta para usar en microondas, hornos comunes y freezers. "Faiart Argentina es la única fábrica en América que cuenta con la fabricación de platos por prensado isostático y esmaltadora automática. Los juegos de mesa Verbano son los únicos que complementan la propuesta con sacarineros, saleros, pimenteros, aceitera, vinagrera, servilleteros y floreros", explican en su site.
La fábrica es una de las dos únicas plantas de porcelana que quedan activas en la Argentina. "Su resistencia se explica tanto por la tradición artesanal como por la tecnología que la industria exige: producir porcelana real requiere hornos capaces de alcanzar los 1.400 grados, una infraestructura difícil de sostener en períodos de crisis económicas", explica La Capital.
La característica de Verbano es que su porcelana de calidad premium está diseñada para durar décadas.
En la pandemia Verbano atravesó otro difícil momento y fue en 2020 cuando se sumó un nuevo inversor que ayudó a saldar deudas y arrancar. El empresario Gerardo Glusman, dueño de la marca Interio, ideó un plan de negocios y renovó la planta pro completo. Se trajeron máquinas de Faiart en Brasil, se optimizó el proceso y la capacidad productiva pasó de 300.000 a 450.000 piezas mensuales en sus mejores épocas.
Todo marchaba bien, hasta la apertura de irreestricta de importaciones que hicieron que llegara una invasión de vajilla importada. Verbano no sólo abastece a hogares, sino también a restaurantes, cafeterías, hoteles y hasta comedores. "La porcelana nacional resiste más, no se raya y soporta un uso intensivo que muchas piezas importadas no garantizan", aseguran los que saben.
Hasta hace seis meses, el 60% de las ventas estaban dirigidas a la gastronomía y hotelería. Provee a clientes como Marriott, Sheraton e Ibis, entre otros. En su planta abrió un outlet para vender piezas de segunda selección, piezas vintage, líneas discontinuadas y colecciones antiguas reeditadas, a precios accesibles.
Hast fin de 2025 tenía varios planes: "Verbano ya prueba líneas con esmaltes reactivos, un acabado artesanal que vuelve única cada pieza, y planea incorporar una línea de gres, material muy utilizado en vajilla contemporánea. La estrategia combina volumen en sus productos históricos con el desarrollo de series premium. Además, la empresa proyecta crecer en Buenos Aires y reforzar su presencia en supermercados. Y no descarta un proyecto inmobiliario o de ampliación industrial dentro de su enorme predio de ocho hectáreas en Capitán Bermúdez".
En la actualidad cuenta con 105 trabajadores y busca reducir su plantell como mínimo un 30% y máximo un 50%. La idea es recortar para evitar que se repita lo que ocurrió en mayo, cuando tuvo que pagar los sueldos en dos cuotas. Una del 70% y luego el 30% restante.
Desde el gremio ceramista explicaron que "la crisis comenzó por la fuerte caída del consumo interno y el crecimiento de las importaciones, factores que impactaron directamente en las ventas de la empresa. También recordaron que a comienzos de año ya se habían aplicado suspensiones como medida para intentar sostener la actividad".
Con 73 años de historia, Verbano es una de las industrias emblemáticas de Capitán Bermúdez, una ciudad de 30.000 habitantes. Vecinos y comerciantes, además de las propias familias están preocupadas por el futuro de Verbano.