La Fed mantuvo tasas y elevó la inflación esperada para 2026 por la suba del petróleo
El banco central de EEUU dejó sin cambios el costo del dinero, pero ajustó al alza sus proyecciones y redujo el margen para futuros recortes.
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió mantener sin cambios las tasas de interés en el rango de 3,5% a 3,75%, en línea con lo que anticipaba el mercado.
Sin embargo, la novedad no estuvo en la decisión sino en el cambio de expectativas. El organismo actualizó sus proyecciones y reflejó un escenario con mayores presiones inflacionarias y un contexto internacional más incierto.
Según el comunicado oficial, la economía estadounidense continúa mostrando un crecimiento sólido, mientras que el mercado laboral se mantiene estable y la inflación sigue en niveles "algo elevados".
Suba en la inflación esperada y efecto petróleo
El dato más relevante surgió del Resumen de Proyecciones Económicas, donde la Fed elevó la inflación prevista para 2026.
La estimación general pasó de 2,4% a 2,7%, mientras que la inflación subyacente también subió hasta 2,7%, lo que refleja un cambio en la lectura del organismo.
El presidente de la Fed, Jerome Powell, explicó que este ajuste responde en parte a la volatilidad en los precios del petróleo, en un contexto atravesado por la guerra en Medio Oriente.
A esto se suman factores como el impacto de políticas arancelarias y un proceso de desaceleración más gradual en la baja de precios.
Crecimiento firme, pero con riesgos en el consumo
A pesar del cambio en inflación, la Fed no modificó de forma significativa sus proyecciones de crecimiento.
El organismo espera que el PBI crezca 2,4% en 2026, con una desaceleración gradual en los años siguientes, mientras que el desempleo se mantendría en torno al 4,4%.
Sin embargo, el alza en los precios de la energía introduce un riesgo: el impacto sobre el consumo, principal motor de la economía estadounidense.
El encarecimiento del combustible -con subas de hasta 44% en el último mes- ya comenzó a trasladarse a sectores como el transporte y podría afectar la demanda interna.
Menos margen para recortes de tasas
Otro punto clave fue el mensaje implícito sobre la política monetaria futura.
El denominado "dot plot" mostró que la tasa de largo plazo subió a 3,1%, lo que sugiere un menor margen para recortes en los próximos años.
En esa línea, dentro del propio comité hubo un cambio de postura: disminuyó la cantidad de miembros que apoyan una baja de tasas en el corto plazo.
Consultoras como PPI ya ajustan sus previsiones y consideran que el escenario base es un solo recorte en lo que queda del año, con incluso cierta probabilidad de que no haya bajas.
Powell evitó hablar de estanflación y tensionó con Trump
El mercado asigna una probabilidad cercana al 13% de que la Fed no recorte tasas en 2026, ante la persistencia inflacionaria.
Durante la conferencia, Jerome Powell descartó que el escenario actual pueda definirse como estanflación, al considerar que no se observan niveles extremos de inflación ni desempleo.
Al mismo tiempo, volvió a quedar en evidencia la tensión con Donald Trump, en medio de una investigación sobre el titular de la Fed.
Powell ratificó que continuará en su cargo hasta que el proceso finalice, lo que agrega un componente político a la dinámica de la política monetaria en Estados Unidos.