La industria sufrió una caída del 2,1% en abril y acumula baja del 5% desde el 2023
La actividad industrial siguió con una dinámica con forma de serrucho, al calor de la timidez del consumo masivo y la competencia de productos importados. La construcción se desplomó 22,3%
La industria volvió a sufrir una fuerte caída en abril, con una baja del 2,1% mensual desestacionalizado. El sector confirma una dinámica con forma de serrucho, en la que un mes de mejoras es continuado por uno de caídas, sosteniendo un virtual estancamiento a causa del escaso nivel de consumo y la competencia de productos importados. En lo que va de la gestión de LLA, el sector redondeó una baja del 5% desestacionalizado.
Además, en abril la construcción cayó 4% mensual y opera 22,3% por debajo de los niveles de fines del 2023. La minería y el petróleo, en cambio, siempre según los datos del Indec, crecieron 0,7% mensual y trepó 14,5% con este Gobierno. Esos números muestran la dinámica de una economía a dos velocidades, con los sectores exportadores traccionando, pero con los dependientes del mercado interno, hoy en un virtual estancamiento por la baja del salario real y la pérdida de puestos de trabajo de calidad, sufriendo en un contexto en el que además la apertura comercial les trajo más competencia.
Desde LCG señalaron acerca de las caídas fuertes de la construcción y la industria en abril: "No prevemos que se consolide una recuperación en ninguno de los dos sectores en el corto plazo. Por el contrario, esperamos que persista una dinámica de serrucho, consistente con una tendencia de estancamiento".
Y agregaron: "Los factores que podrían revertir este escenario se encuentran debilitados: en la industria, la demanda continúa limitada por la pérdida de poder adquisitivo, a la vez que aumenta la presión competitiva asociada a la apertura comercial y al atraso cambiario. En la construcción, si bien el sector se encuentra más resguardado de la competencia externa, la ausencia de una reactivación concreta de la actividad y de los salarios y el freno de la obra pública sigue condicionando su recuperación".
La actividad industrial cayó además un 2,8% interanual en abril (y en el primer cuatrimestre un 2,4% anual), una baja traccionada, justamente, por los sectores dedicados a satisfacer demanda local. Así, por ejemplo, los alimentos y bebidas sufrieron una baja del 2,4% anual, y, tal como señaló el Indec, fue motorizada en primer lugar por una reducción del 6,3% de la producción de galletitas para el mercado interno. La carne vacuna cayó 12,9%, por una baja del 13% en el volumen al mercado interno. Mismo destino, con baja del 9,8%, sufrieron los embutidos.
Pero no termina ahí. También los vehículos cayeron 10,7% anual, por una disminución en las ventas a concesionarios locales. La fabricación de maquinaria y equipo se derrumbó un 20,2%, por una menor tracción del agro y los electrodomésticos. Las metálicas básicas cayeron un 11,2% anual porque el sector "se enfrenta a una demanda interna debilitada y a la competencia con productos importados, particularmente de China", tal como detalló el IPI del Indec. En prendas de vestir la baja fue del 15,9% anual, por la contracción del consumo a nivel local. Lo mismo para la textil, que cayó 22,2%. Los minerales no metálicos cayeron 6,4%, por la menor demanda de la construcción.
La consultora I+D, del exdirector de la UIA, Diego Coatz, analizó: "Los datos confirman la tendencia: la producción industrial está estancada con tendencia a la baja desde hace más de un año. Los datos adelantados de mayo anticipan una nueva merma de la actividad: caen autos (20,9% anual), cemento (1,5% anual) mientras que repunta levemente la venta de materiales para la construcción (1,5% anual). Nuestra proyección para 2026 empeora: la industria cerraría el año con una caída en torno al 1,9% anual".