La inflación obliga a extender hasta agosto el aumento de tarifas de AySA
La modificación surge de una inflación entre noviembre y febrero mayor a la estimada en el REM en 3,33 puntos porcentuales.
El Gobierno extendió hasta agosto el período de convergencia tarifaria de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), que originalmente vencía en abril, debido a que la inflación registrada superó las previsiones en base a las que se calcularon los ajustes.
La medida implica prolongar hasta agosto el esquema de actualización, aunque con un ritmo menor con la reducción del Coeficiente de Modificación K del 4% al 3%, según lo detallado en la resolución 15/2026 del Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS), publicado hoy en el Boletín Oficial.
Además, AySA deberá presentar un informe de su situación económico-financiera durante el primer y segundo trimestres de 2026, debido a que los números del Plan de Acción y Presupuesto aprobado hace dos semanas habrían quedado desactualizados por la dinámica inflacionaria.
Sin mención a la privatización
En los extensos considerandos de la norma no se hace referencia a una eventual privatización de la empresa, luego de varios meses en los que desde el Gobierno se mencionaban los "avances" en ese sentido, con la venta del 90% del capital accionario y el 10% restante en manos de los trabajadores, aunque sujeto a una oferta pública.
Al respecto, el 3 de marzo el ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que la privatización de AySA sería la "próxima escala", luego de felicitar a la empresa por tener las "cuentas en orden".
Por otra parte, a diferencia de lo que suele ocurrir con la energía eléctrica o el gas natural por red, no hay posibilidades de ahorro por parte de los usuarios en tanto el servicio de agua corriente en el AMBA no es medido en la mayoría de los casos.
Cambios después de cuatro meses
La medida implica una modificación a lo establecido en la resolución 53 del 29 de diciembre de 2025, que tras un estudio del atraso tarifario de AySA y la necesidad de compensarlo afectando lo menos posible la economía de los usuarios, se dispuso abrir un período de convergencia entre enero y abril de este año que no superase el 4% mensual.
Sin embargo, AySA planteó con posterioridad que la inflación prevista entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, que se tomó como base para el cálculo de tarifas del primer cuatrimestre, había sido del 8,24%, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que recopila periódicamente el Banco Central entre consultoras y bancos.
Pero "la inflación efectivamente observada fue del 11,57%", es decir, 3,33 puntos porcentuales más que la proyectada, señaló la compañía.
"Esta diferencia implicó que la reducción de la brecha tarifaria prevista originalmente resultase menor a la efectivamente observada, incrementando de este modo las necesidades de financiamiento para la concesión", argumentó.
Inflación y atraso tarifario
La concesionaria señaló en una nota del 19 de diciembre de 2025 que el atraso tarifario acumulado hasta entonces representaba "una pérdida estimada de ingresos antes de impuestos de más de $95 mil millones al mes de noviembre", lo que implicó "el diferimiento de gastos e inversiones, así como la necesidad de recurrir a asistencia financiera para el sostenimiento del servicio".
Al respecto, cabe recordar que AySA no recibe subsidios para financiar gastos corrientes desde mediados de 2024, pero aún es destinataria de transferencias para atender gastos de capital.
Ante las complicaciones financieras que representaría ese atraso tarifario, propuso un período de convergencia de cuatro meses con un ajuste del Coeficiente de Modificación K del 4% mensual, con una gradualidad que "mitiga el impacto", además de renunciar a los ingresos no facturados en 2025 y sostener el programa de Tarifa Social, con un 15% de descuento.
No alcanzó
En una nueva nota, la empresa indicó que "si bien el resultado obtenido (con la convergencia del 4% mensual) implicó una mejora tarifaria sustancial para la concesión, corresponde señalar que la misma se situó por debajo de las previsiones", por el mencionado desfase inflacionario.
En ese marco, aseguró que la actualización "arroja un déficit de 205 mil millones de pesos, situación que torna imprescindible la continuidad del proceso de convergencia".
Hasta cuándo
A partir de esa situación, las discusiones pasaron por la duración del nuevo período de convergencia y el porcentaje del Coeficiente de Modificación K.
AySA solicitó extenderlo "bajo los mismos parámetros" de la resolución 53/2025, es decir el 4% mensual, "hasta alcanzar la convergencia plena", luego de informar que en los cuatro meses transcurridos se redujo el atraso tarifario del 21,05% al 12,26%.
"El estado de convergencia propuesto por la concesionaria consiste en cerrar la brecha en el mes de noviembre 2026", precisó el ERAS.
El organismo regulador sostuvo que se debía prolongar el período "para amortiguar el efecto tarifario", así como reducir el valor de ajuste "hasta que se produzca una nueva evaluación", por lo que se redujo el coeficiente del 4% al 3%.
En ese orden, la Agencia de Planificación (APLA) presentó la documentación en base a la que se concluyó que AySA deberá presentar un informe económico-financiero de la concesión antes del 31 de julio de 2026 a fin de analizar la continuidad del proceso de convergencia tarifaria.
Con esa fecha límite se resolvió finalmente que "el incremento mensual efectivo desde mayo de 2026 hasta agosto de 2026 inclusive, sea del 3% en cada mes".