La minería apuesta a triplicar sus exportaciones con nuevos proyectos: los desafíos
Con nuevos proyectos y el impulso del RIGI, el sector minero busca consolidarse como uno de los grandes motores del crecimiento económico
La minería argentina atraviesa una etapa clave que podría ubicar al sector entre los principales generadores de exportaciones, empleo formal y desarrollo regional.
Aunque en los últimos años alcanzó récords históricos en ventas externas y consolidó su rol en varias economías provinciales, el nivel de desarrollo sigue siendo bajo en relación con el enorme potencial geológico del país.
Esta brecha entre recursos disponibles y producción efectiva coloca a la Argentina frente a una oportunidad estratégica, pero también frente al riesgo de no capitalizarla si no se generan las condiciones políticas, económicas y legales adecuadas.
Exportaciones mineras con bajo peso en el PBI
Según un informe de la consultora Invecq, en 2025 las exportaciones mineras superaron los 6.000 millones de dólares, el nivel más alto de la historia, con un crecimiento del 70% respecto de 2015. Estas ventas explicaron cerca del 7% del total de las exportaciones argentinas.
Sin embargo, a pesar de estos números, la minería representa menos del 1% del PBI argentino, estimado en USD 683.371 millones. Esto resulta llamativo si se considera que el país concentra una porción relevante de los recursos minerales a nivel global, especialmente en litio, cobre, oro y plata.
Según estimaciones del sector, si se alinean las condiciones macroeconómicas, regulatorias y políticas, las exportaciones mineras podrían más que triplicarse en un plazo de diez años.
Proyectos mineros
Argentina cuenta actualmente con 310 proyectos mineros metalíferos, pero solo 26 están en producción. Al analizar los cuatro minerales estratégicos -litio, cobre, oro y plata-, apenas el 11% de los proyectos se encuentra en fases avanzadas de desarrollo.
Este dato refuerza la idea de que el principal desafío del sector no es la falta de recursos, sino la dificultad para transformar el potencial geológico en producción concreta y sostenida.
El RIGI y las inversiones
En materia de inversiones, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) comienza a mostrar impactos tangibles. De acuerdo con Invecq, los proyectos aprobados bajo este esquema alcanzan un monto total de USD 16.722 millones, de los cuales más de USD 6.000 millones corresponden a iniciativas mineras.
Además, existen cinco proyectos mineros en etapa de evaluación que, de obtener luz verde, podrían sumar inversiones adicionales cercanas a los USD 30.000 millones, lo que implicaría un salto significativo para el sector.
Salarios altos y baja informalidad
La minería ya genera más de 120.000 puestos de trabajo directos e indirectos en la Argentina. Se trata de empleo formal, con niveles de informalidad prácticamente inexistentes y salarios que cuadruplican el promedio del empleo privado formal.
Este impacto laboral refuerza el rol del sector como motor de desarrollo regional, especialmente en provincias del NOA, Cuyo y la Patagonia.
Según Invecq, el crecimiento sostenido de la minería depende de un conjunto de condiciones que permitan reducir la incertidumbre y viabilizar inversiones de gran escala y largo plazo. Entre los principales factores se destacan:
Estabilidad macroeconómicaReglas claras y continuidad del RIGIFortalecimiento del rol de las provincias y del federalismo productivoUn marco legal previsible, incluyendo aclaraciones en la Ley de Glaciares, basadas en criterios científicos y verificación en el terrenoApertura al comercio y mejora de la competitividad externa