la oms desmiente vínculo entre paracetamol, vacunas y autismo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reafirmado que no existe evidencia científica que vincule el uso de paracetamol durante el embarazo o las vacunas infantiles con el desarrollo de autismo. A pesar de las afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la OMS destaca que estudios de alta calidad han desacreditado cualquier relación, subrayando la importancia de seguir las recomendaciones médicas y mantener los calendarios de vacunación para proteger la salud pública.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido un comunicado en el que subraya la falta de evidencia científica que relacione el uso de paracetamol durante el embarazo o las vacunas infantiles con el desarrollo de autismo en niños. Esta declaración surge en respuesta a las recientes afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La OMS ha enfatizado que, aunque la concienciación y el diagnóstico del autismo han mejorado, las causas exactas de este trastorno no se han establecido y se cree que múltiples factores pueden estar involucrados.

Durante la última década, se han realizado numerosos estudios a gran escala para analizar la posible relación entre el uso de acetaminofén (paracetamol) durante el embarazo y el autismo. Sin embargo, hasta el momento, no se ha encontrado una asociación consistente. La OMS recomienda que las mujeres embarazadas sigan las indicaciones de sus médicos, quienes pueden evaluar cada caso de manera personalizada y recomendar los medicamentos necesarios. Además, se recuerda que cualquier medicamento debe ser usado con precaución durante el embarazo, especialmente en el primer trimestre.

En cuanto a las vacunas, la OMS ha contradicho las afirmaciones de la Administración Trump sobre su vinculación con el autismo. La organización destaca que existe una "sólida y extensa" base de evidencia de estudios de alta calidad que demuestran que las vacunas no causan autismo. Los estudios originales que sugerían una relación han sido desacreditados, y desde 1999, expertos independientes han confirmado repetidamente que las vacunas, incluidas las que contienen tiomersal o aluminio, no causan autismo ni otros trastornos del desarrollo.

La OMS explica que los calendarios de vacunación infantil se desarrollan mediante un proceso "minucioso, exhaustivo y basado en la evidencia", involucrando a expertos mundiales y a los propios países. Estos calendarios han salvado aproximadamente 154 millones de vidas en los últimos 50 años y siguen siendo esenciales para la salud y el bienestar de los menores y las comunidades. Cada recomendación del Grupo Asesor Estratégico de Expertos sobre Inmunización (SAGE) se basa en una revisión rigurosa de la evidencia.

Finalmente, la OMS advierte que cuando los calendarios de vacunación se retrasan, se interrumpen o se modifican sin una revisión de la evidencia, el riesgo de infección aumenta considerablemente, no solo para el niño, sino también para la comunidad en general. Los bebés demasiado pequeños para ser vacunados y las personas con sistemas inmunitarios debilitados o afecciones subyacentes son quienes corren un mayor riesgo. La organización insta a seguir las recomendaciones médicas para proteger la salud pública.

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