La ONU alertó posible ola de calor extremo durante la final del Mundial 2026
El organismo advirtió que el cambio climático ya afectó partidos de la fase de grupos y anticipó que la ola de calor prevista para Estados Unidos podría impactar en la final y otros encuentros decisivos.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que la final del Mundial 2026 se disputará bajo condiciones de calor extremo debido a una intensa ola de altas temperaturas que avanzará sobre gran parte de Estados Unidos durante los próximos días.
El organismo sostuvo que el cambio climático ya tuvo efectos concretos sobre el desarrollo del torneo y alertó sobre los riesgos para futbolistas, árbitros y espectadores.
El informe fue elaborado por la Secretaría Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y señala que los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes e intensos como consecuencia del calentamiento global.
La final, bajo la amenaza del calor
La final del Mundial está prevista para el 19 de julio en el MetLife Stadium, en Nueva York/Nueva Jersey. Según la ONU, la ola de calor anunciada para Estados Unidos podría afectar ese encuentro, además de dos partidos de cuartos de final y el encuentro por el tercer puesto.
El organismo explicó que el problema no pasa únicamente por la temperatura ambiente, sino por el índice de temperatura de bulbo húmedo (WBGT), una medición que combina calor, humedad, radiación solar y velocidad del viento para determinar el verdadero estrés térmico al que están expuestas las personas.
De acuerdo con el informe, 25 partidos ya se disputaron en condiciones en las que el cambio climático incrementó la probabilidad de alcanzar valores elevados de WBGT.
Además, la ONU indicó que 26 de los 104 encuentros programados se jugarán bajo condiciones consideradas de calor extremo y que 97 partidos presentan un riesgo elevado de desarrollarse en escenarios capaces de afectar el rendimiento de futbolistas y asistentes.
El clima ya condicionó el Mundial
Durante la fase de grupos ya se registraron situaciones que despertaron preocupación.
Los partidos entre Arabia Saudita y Uruguay y Suecia frente a Túnez se jugaron con temperaturas superiores a los 28 grados, umbral a partir del cual el sindicato internacional de futbolistas FIFPRO recomienda retrasar o suspender los encuentros por cuestiones de seguridad.
También hubo una interrupción inédita por una tormenta eléctrica durante el partido entre Francia e Irak, que permaneció suspendido durante dos horas. Fue la primera vez desde 1974 que un encuentro mundialista debió detenerse por un fenómeno meteorológico de ese tipo.
El secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, Simon Stiell, vinculó directamente estos episodios con el calentamiento global.
"Hace calor para los jugadores, para los aficionados, para todos. Es el cambio climático. El planeta se está calentando tras más de un siglo quemando combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas. Eso atrapa el calor en la atmósfera. Y ahora lo estamos notando, en todas partes", afirmó.
La ola de calor avanzará sobre varias sedes
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS) pronosticó que un potente sistema de alta presión impulsará temperaturas de entre 32°C y 38°C en buena parte del centro y este del país durante esta semana.
A esa situación se sumará una elevada humedad, que llevará la sensación térmica hasta valores de entre 41°C y 46°C en varias regiones.
Según el organismo, las noches tampoco ofrecerán alivio, ya que en muchas ciudades las temperaturas mínimas permanecerán entre 24°C y 26°C, lo que dificultará la recuperación física y aumentará el riesgo de golpes de calor.
La cobertura especializada de Fox Weather estimó que el denominado "domo de calor" afectará a unos 230 millones de personas antes de los festejos por el Día de la Independencia de Estados Unidos.
Entre las sedes mundialistas que podrían verse más comprometidas aparecen Houston, Dallas, Kansas City y Nueva York/Nueva Jersey, donde todavía quedan partidos por disputarse.
Riesgos para jugadores y espectadores
La ONU también puso el foco en los aficionados, que permanecen durante horas al aire libre mientras esperan ingresar a los estadios o participan de las concentraciones previas.
Según el informe, durante la jornada inaugural del Mundial más de 100 personas necesitaron atención médica por problemas relacionados con las altas temperaturas y cuatro fueron hospitalizadas.
El organismo también advirtió que estas condiciones podrían generar desigualdad competitiva, ya que algunas selecciones deberán afrontar partidos bajo condiciones climáticas mucho más exigentes que otras durante el desarrollo del torneo.
Mientras tanto, además del calor extremo, el NWS mantiene alertas por tormentas severas en sectores del Alto Medio Oeste, con riesgo de granizo, fuertes ráfagas de viento, lluvias intensas e incluso tornados aislados, fenómenos que también podrían afectar el normal desarrollo de algunos encuentros del Mundial.