Economía y elecciones

La parrillada del 4 de julio en EEUU está por las nubes y enciende una alerta para Trump

Mientras se aplaca el tema Irán, la inflación golpea a los estadounidenses. ¿Cuánto cuesta una parrillada en EEUU?

Mientras parece encaminarse el conflicto con Irán que mantuvo a los mercados crujientes por meses, el aniversario 250 de la independencia estadounidense le trajo malas noticias al presidente Donald Trump: las familias tuvieron que destinar una cifra histórica para cocinar la clásica parrillada del 4 de julio.

Y es que este año, preparar una parrillada para 10 personas costará USD73.82, un nuevo récord histórico, según la Federación Estadounidense de Oficinas Agrícolas. La cifra representa una suba interanual del 4% y se mantiene prácticamente en línea con una inflación anual del 4,2%, confirmando que los alimentos siguen siendo uno de los principales focos de presión sobre un costo de vida que ya viene subiendo por el alza de los combustibles derivados de la guerra con Irán.

Según el informe, entre los productos que más aumentaron destacan los porotos preparados, con un alza cercana al 14%; las frutillas, que subieron más del 12%; el pan para hamburguesas, con un incremento de casi el 8%; y la carne picada, cuyo precio trepó aproximadamente un 5 por ciento.

Percepción

Las diferencias también son regionales. En el oeste de Estados Unidos, el costo promedio de la parrillada alcanzó los 80 dólares, el más alto del país, mientras que el noroeste registró el mayor incremento anual, cercano al 12 por ciento.

Según señalan analistas, más allá del dato puntual de la inflación, este tipo de gastos cotidianos influye directamente en la percepción de los consumidores sobre la economía. Cuando llenar el carrito del supermercado cuesta más o una reunión familiar resulta más cara que hace un año, la inflación deja de ser una estadística para convertirse en una realidad que afecta las decisiones de compra.

Algo que cobra especial relevancia debido a que el consumo representa aproximadamente dos tercios de la economía estadounidense. Si las familias reducen sus gastos debido al aumento del costo de vida, el crecimiento económico podría moderarse en los próximos meses, incluso si Wall Street continúa registrando nuevos máximos históricos.

Presionados

El ticket del supermercado les recuerda a millones de consumidores que la inflación sigue siendo un desafío y una cuenta pendiente para Washington. Que sin duda pesará a la hora del voto en noviembre próximo, cuando los estadounidenses irán a las urnas para la renovación parlamentaria de mitad de mandato.

En los últimos días, Trump hizo públicas sus presiones sobre las petroleras para que bajen los precios del combustible, que influyen decisivamente en la vida diaria de los votantes.

Y es que si bien el propio Trump no tiene reelección, muchos legisladores que quieren renovar mandato o van por una banca sin dudas van a verse afectados por una gestión que no sólo no puede mostrar un éxito en su conflicto con Irán, sino que a nivel interno sólo hizo la vida más difícil para los consumidores. Un combo a priori no precisamente ganador.

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