La situación en la láctea Verónica se agrava, los trabajadores denuncian lock out patronal
Señalan que la empresa de la familia Espiñeira paralizó sus tres plantas y debe sueldos desde diciembre. Y que manda telegramas avisando que les pagará el 50%
La situación de la empresa láctea Verónica es crítica. La empresa paralizó sus tres plantas de Clason, Lehmann y Suardi. Sus 700 trabajadores no pudieron cobrar parte del sueldo de diciembre, todo enero y febrero, la segunda cuota del aguinaldo, sumado a todas cargas sociales que hace más de un año que no las aportan, denuncian fuentes gremiales.
La historia de Verónica tiene más de 100 años, fue fundada en 1923. Se estableció en Santa Fe hace más de 65 años. La familia española Espiñeira es la propietaria. Hace dos años comenzó a complicarse la situación y pidió un Procedimiento Preventivo de Crisis.
Esta reconocida marca producía leche envasada en tetrabrik, leche en polvo, crema, quesos, dulces, quesos blandos, semiblandos y duros, entre otros productos. Entre sus tres plantas y su centro de distribución daba trabajo a 700 empleados.
Los trabajadores indicaron que, el año pasado, la empresa les debía sueldos desde abril, en enero les debían sueldos desde octubre. La crisis de Verónica impacta en sus trabajadores, en productores tamberos, en los pueblos aledaños a las plantas y en sus consumidores que ya no encuentran sus productos. La empresa se quedó sin insumos para producir.
"La empresa acuerda la cancelación de la deuda con la Asociación de Trabajadores de la Industria lechera de la República Argentina (Atilra) y después no cumple con los pactos", según las fuentes.
Domingo Possetto, secretario general de Atilra Rafaela, calificó la situación de la firma como de un "abandono real" por parte de la familia propietaria y advirtió que el impacto social en la provincia de Santa Fe es "peor que el caso Fate en Buenos Aires".
"Los dueños que son productores tampoco entregan materia prima", afirmó Possetto.
Desde el sindicato denuncian un lock out patronal y los trabajadores decidieron quedarse en la afueras de la planta para cuidar su fuente de trabajo. El listado de las deudas de la empresa es interminable, con la ART, con la empresa que traslada a los trabajadores, además de sueldos y deudas a tamberos, detallaron.
Verónica paralizó su producción desde el 8 de enero, aunque decidió congelarla por completo el 16 de febrero. Encima que los trabajadores no cobran su salario, la empresa en las últimas semanas mandó cartas documentos donde notifican a los empleados de una reducción del 50% de su salario y la merma de su jornada laboral, indicaron las fuentes.