La UE complica a las aerolíneas low cost y prohíbe cobrar el equipaje de mano
El Parlamento Europeo acordó prohibir el cobro adicional por el equipaje de mano en vuelos dentro del bloque. La medida obliga a incluir ese servicio en la tarifa publicada y suma nuevas exigencias para las compañías aéreas.
Las aerolíneas que operan dentro de la Unión Europea enfrentarán un cambio de fondo en su esquema comercial. El Parlamento Europeo alcanzó un acuerdo para impedir que las compañías cobren un adicional por el equipaje de mano, una práctica habitual entre las firmas de bajo costo que les permite complementar los ingresos obtenidos por la venta de pasajes.
La iniciativa, consensuada con el Consejo de la Unión Europea, busca eliminar cargos considerados poco transparentes y facilitar que los pasajeros conozcan desde el inicio cuánto costará realmente un viaje. Una vez que entre en vigencia, los viajeros podrán llevar a bordo una valija de cabina de hasta siete kilos sin pagar suplementos, además de un bolso personal o mochila que pueda ubicarse debajo del asiento.
Como parte de la reforma, las empresas estarán obligadas a mostrar el precio final del pasaje con el equipaje incluido antes de que el usuario avance con la reserva. De esta manera, se busca evitar que el valor promocional aumente a medida que se agregan servicios durante el proceso de compra.
El ministro de Transportes de Chipre, Alexis Vafeades, destacó el entendimiento alcanzado tras más de una década de negociaciones. Según sostuvo, el nuevo marco fortalecerá la protección de los pasajeros y aportará mayor previsibilidad a quienes viajan dentro de Europa.
El carry on ya no tendrá costo extra en la UE.
Nuevas reglas para las aerolíneas
La normativa incorpora además otros cambios relevantes. Entre ellos, prohíbe que una compañía anule el tramo de regreso de un pasajero por no haber utilizado el vuelo de ida, una práctica conocida en la industria como "no-show".
También establece que las familias y las personas con movilidad reducida podrán sentarse juntas sin afrontar costos adicionales por la asignación de asientos.
En materia de reclamos, las aerolíneas tendrán un plazo máximo de 30 días para responder solicitudes de compensación. Además, se fijan indemnizaciones económicas para los pasajeros afectados por cancelaciones o retrasos significativos, que podrán alcanzar los 600 euros según la distancia del vuelo.
Otra de las novedades es que, ante una cancelación, la empresa deberá ofrecer una alternativa de viaje en un plazo de hasta tres horas. Si no lo hace, el pasajero podrá organizar su traslado por cuenta propia y reclamar posteriormente un reintegro de hasta cuatro veces el valor original del boleto.
La decisión generó críticas entre las aerolíneas low cost, que obtienen una parte significativa de sus ingresos a través de servicios complementarios como equipaje, selección de asientos o embarque prioritario.
De todas formas, antes de entrar en vigencia, el texto deberá revisarse legalmente y tener una aprobación formal. Sin embargo, el acuerdo ya anticipa un cambio profundo en las reglas de juego para las compañías aéreas que basan buena parte de su negocio en los cargos adicionales.