Financiamiento externo, la clave

Las exportaciones de petróleo y gas podrían quintuplicarse en una década

Para la CEPH, el impacto de la guerra en la infraestructura de Oil & Gas en Medio Oriente deja a la Argentina como una "opción ventajosa" para futuras inversiones.

La balanza comercial energética podría arrojar un superávit de más de USD 48.000 millones en 2035 si se mantienen las actuales cotizaciones de petróleo y gas, aunque para ello se requieren inversiones significativas, en un escenario en el que el financiamiento externo será crucial.

Así lo sostuvo hoy la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), en la presentación de un informe sobre la potencialidad del sector, en la que sus directivos advirtieron sobre una "ventana de aprovechamiento de recursos relativamente acotada", en lo que implica una urgencia en acelerar las decisiones de inversión, ante el avance de las políticas de transición energética en el mundo.

El eje del potencial del sector se centra en los hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta, ante el declino de los yacimientos convencionales y, por el momento, la falta de proyecciones a largo plazo para la formación no convencional de Palermo Aike.

"Vaca Muerta es un proyecto de exportación, no tiene sentido hablar de cien años", expresó al respecto Carlos Ormachea, presidente de la CEPH, en el marco de la presentación que realizó junto al economista especializado en Energía, Nicolás Arceo, y al director ejecutivo de la entidad, Juan Schamberg.

Inversión y financiamiento

Arceo puntualizó que la Argentina "tiene recursos para garantizar el abastecimiento local y una significativa plataforma de exportación, pero eso requiere de sustantivos niveles de inversión" que, en función de los escenarios trazados a futuro, implicarían desembolsos de entre USD 11.000 y USD 25.000 millones anuales.

"Estamos hablando de números grandes para la Argentina y por eso necesitamos financiamiento externo", advirtió Ormaechea, a lo que Arceo agregó un dato que redobla la necesidad de acelerar las decisiones: "las inversiones se deberán realizar en los próximos años, porque la ventana de aprovechamiento de recursos es relativamente acotada", en un contexto de avance de la transición energética hacia recursos renovables.

Pero además del financiamiento, indicó que "tienen que darse muchas otras cosas", entre las que puso en primer término "incorporar capacidades físicas y de gestión" y explicó que a pesar de contarse con empresas en el país "varias compañías están trayendo sus propios equipos" para operar.

Las proyecciones de la balanza comercial energética de la CEPH

El impacto de la guerra

Más allá de que no hay certezas sobre el curso de la guerra en Medio Oriente ni en las proyecciones de precios a largo plazo, la cámara consideró que el conflicto "puede impactar en los proyectos", ya que se supone que la reconstrucción de la infraestructura en Qatar "va a demandar una reconstrucción de dos a tres años".

En ese marco, "el concepto de seguridad de suministro ahora incide mucho más que antes y la diversificación de fuentes a partir de la guerra es un tema clave", apuntó Ormachea.

"Ahí la Argentina entra como una opción ventajosa, eso va a ayudar muchísimo a que los proyectos encuentren su demanda", completó.

Los últimos años

En un repaso de la evolución de la producción de petróleo y gas, la CEPH precisó que en el primer caso "evidenció una tendencia decreciente" desde 1998 hasta 2017, que atribuyó principalmente al "persistente desacople del precio local de los hidrocarburos respecto a los vigentes en el mercado mundial", así como al "progresivo agotamiento de los yacimientos convencionales".

La recuperación a partir de 2017, tanto por el fin del desacople de precios como al auge de Vaca Muerta, permitió una reversión de la curva, hasta llegar en enero de 2026 al récord de producción de 890.000 barriles diarios.

En cuanto al gas, también por la contracción de precios, la caída se dio a partir de 2004 y se extendió hasta 2013, con la instrumentación del Plan Gas, otras medidas adicionales y, nuevamente, el desarrollo de Vaca Muerta.

Las oscilaciones en la balanza comercial energética entre 2011 y 2025

De esa forma, en julio de 2025 se logró el récord de 161 millones de metros cúbicos por día.

De esas evoluciones derivó una balanza comercial que pasó de déficits continuos hasta 2023 -salvo la excepción de 2020, en medio de la pandemia-hasta los superávits sectoriales de USD 5.730 millones en 2024 y USD 7.829 millones en 2025. 

Las condiciones

La cámara realizó las proyecciones hasta 2035 con tres escenarios (moderado, expansivo y acelerado) partiendo del supuesto que, más allá de los eventuales cambios políticos, el país "continuará mejorando su inserción en el mundo financiero" y que los precios no estarán sujetos a distorsiones que los desacoplen de los niveles internacionales, en referencia al "barril criollo" vigente hasta fines de 2023.

"El secretario (de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González) y el ministro (de Economía, Luis Caputo) fueron muy claros al respecto, no habrá barril criollo", remarcó Ormachea.

En cuanto a las proyecciones de producción y exportación, los valores están sujetos a cambios de significación a la luz de los incrementos en el petróleo y el gas desde el inicio de la guerra en Medio Oriente.

Por tal razón, la CEPH cruzó las proyecciones de los tres escenarios con dos hipótesis de cotizaciones, ya que el trabajo fue elaborado con precios futuros de noviembre de 2025, pero también corregidos en base a los vigentes en abril de 2026.

De los tres escenarios, Ormachea sostuvo que el expansivo surge como el más probable: "es desafiante, pero posible", planteó.

Las proyecciones

Considerando sólo las inversiones en perforación y reparación de pozos y un 15% adicional para el desarrollo de instalaciones en superficie, se requerirá un promedio anual de USD 17.000 millones.

De esa forma, la producción de barriles diarios de petróleo pasará de 810.000 en 2025 a 1.140 en 2030 y a 1.688 en 2035, y la de gas de 142 millones de m3 a 281 millones y 301 millones, respectivamente.

La balanza comercial energética elevaría el superávit de USD 7.829 millones del año pasado a USD 24.639 millones en 2030 y a USD 37.678 millones en 2035.

Pero con el nuevo contexto internacional, con precios más elevados que los proyectados en la elaboración inicial, el saldo favorable treparía a USD 32.576 millones en 2030 y a USD 48.861 millones en 2035, producto de exportaciones por USD 53.556 millones e importaciones por USD 4.874 millones.

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