Déficit consolidado

Las provincias cerraron 2025 con el peor resultado fiscal en seis años

El crecimiento porcentual del los gastos duplicó al de los ingresos y, dentro de estos últimos, los provinciales triplicaron a los de origen nacional.

Las provincias cerraron 2025 con el primer déficit primario consolidado desde 2019, debido a un incremento porcentual de los gastos totales que duplicó al de los ingresos y, además, un tímido incremento de los Recursos de Origen Nacional (RON), que crecieron tres veces menos que los recursos propios.

Los datos relevados por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) en base a la información de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales del Ministerio de Economía (DNAP) revelan que el resultado primario consolidado (con la excepción de La Pampa, de la que no se dispone de información completa) fue en 2025 negativo en $380.256 millones, revirtiendo el superávit de $4.804.834 millones de 2024.

También se quebró el superávit financiero del año precedente, que había sido de $1.978.516 millones, al pasarse a un déficit total de $3.599.379 millones.

Los gastos crecieron más que los ingresos

La reversión del superávit obedeció a varias causas, pero en los números gruesos sobresale la diferencia entre el incremento de los gastos total del 6,9% anual en términos reales, un poco más del doble que el 3,4% de aumento en los ingresos totales en el mismo lapso.

Dentro de los ingresos tributarios totales, la retracción de la recaudación nacional y, por añadidura, de la Coparticipación Federal de Impuestos, que comenzó a hacerse notar en la segunda mitad del año pasado, tuvo un efecto negativo en los RON, que tuvieron un alza real del 1,1%, inferior al 3,6% de los impuestos provinciales.

Las provincias pasaron del superávit en 2024 al déficit en 2025

La participación de los impuestos

La suba real de 3,6% de los ingresos tributarios propios fue motorizada por el incremento en la recaudación del impuesto a los Sellos (28,7%), Automotores (21,8%), Inmobiliario (11,7%) y otros, con el 12,1%.

Al respecto sobresale el caso de Ingresos Brutos -el de mayor participación en la recaudación  de la provincias, con el 79% del total, que cerró el año pasado con una baja del 0,3% en términos reales.

Los gastos

En cuanto a los gastos, los salariales registraron un alza del 7,4%, las  transferencias corrientes subieron 2,3% y las prestaciones de la seguridad social se incrementaron 11%.

El gasto de capital, uno de los blancos preferidos en el marco de las políticas de ajuste, acusó un desplome del 42% en inversión financiera y del 9,6% en transferencias de capital, aunque con una suba del 23% en inversión real directa, de lo que resultó un aumento conjunto del 5,8%.

Al analizar los aportes que cada sector realizó al incremento del gasto, Iaraf señaló que el destinado a las remuneraciones al personal representó el 43% del total, la inversión real directa aportó el 19%, el gasto en prestaciones de la seguridad social el 18% de la suba, el de bienes y servicios el 13% y las transferencias corrientes el 7%, parcialmente compensados con la disminución del gasto en inversión financiera (-84%) y en transferencias de capital (-16%).

"En otras palabras, entre el incremento del gasto real en personal y del gasto en prestaciones a la seguridad social, se generó prácticamente el 61% de la suba real del gasto primario", destacó Iaraf.

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