Filantropía en crisis

Crecen las fortunas y las excusas de los millonarios para no donar

Los multimillonarios tech quieren salir del club filantrópico de Buffett y Gates. La riqueza de los firmantes creció 283%, pero las donaciones no siguieron el ritmo.

El club más exclusivo del mundo está perdiendo socios. El Giving Pledge, un compromiso filantrópico que Warren Buffett y Bill Gates lanzaron en 2010 para que los multimillonarios donaran más de la mitad de su fortuna, enfrenta su peor crisis de adhesión desde que nació.

En sus primeros cinco años, 113 familias firmaron el acuerdo. En el siguiente lustro, 72. En el siguiente, 43. En todo 2024, apenas cuatro.

¿Qué pasó?

Peter Thiel, cofundador de PayPal y uno de los críticos más encendidos de Gates, reconoció haber hablado con cerca de una docena de signatarios para convencerlos de retirarse. "La mayoría al menos expresó arrepentimiento por haberlo firmado", dijo el inversor al diario The New York Times, que describió al Giving Pledge como un club que "se quedó sin energía".

Thiel también presionó a Elon Musk para que abandonara el acuerdo, argumentando que su dinero terminaría financiando organizaciones afines a Gates. Y cuando el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, dejó caer silenciosamente su carta del sitio web en 2024, Thiel le envió una nota de felicitación.

La riqueza creció, las donaciones no

Un análisis del Institute for Policy Studies reveló que los firmantes originales aún vivos son, en promedio, un 283% más ricos que cuando suscribieron el compromiso. De los 22 signatarios originales ya fallecidos, solo 8 cumplieron plenamente con su palabra.

El Pledge carece de un mecanismo de control. No rastrea si sus signatarios avanzan hacia sus compromisos. Sus responsables evitan parecer insistentes y no presionan a nadie para que done a causas específicas. Buffett fue claro desde el primer día frente a Charlie Rose: es solo un "compromiso moral". 

El entorno político tampoco ayuda. El gobierno de Donald Trump no respalda la iniciativa, y un proyecto de ley en el Congreso estadounidense prevé un impuesto del 10% sobre las fundaciones con más de 5.000 millones de dólares en activos, un golpe directo a estructuras como las de Gates, George Soros o Mark Zuckerberg.

El trío fundador de The Giving Pledge: Bill Gates, Melinda Gates y Warren Buffet

El nuevo modelo: donar sin intermediarios

Mientras el Giving Pledge pierde tracción, MacKenzie Scott se convirtió en la referencia del sector. Su iniciativa Yield Giving distribuyó más de 19.250 millones de dólares entre 2.450 organizaciones, sin burocracia, sin condiciones y sin pedir informes de gestión a los receptores.

"Es un contraste con la manera muy tecnocrática en que Gates ha encarado la filantropía", señaló Amir Pasic, decano de la Lilly Family School of Philanthropy de la Universidad de Indiana.

Michael Bloomberg también mantiene un ritmo sostenido. Solo en 2025 donó 270 millones de dólares destinados a acción climática.

No todos en Silicon Valley comparten el escepticismo. Dario Amodei, CEO de Anthropic, salió al cruce de la postura dominante en el ecosistema tecnológico: 

Me entristece que muchas personas adineradas, especialmente en la industria tecnológica, hayan adoptado recientemente una actitud cínica de que la filantropía es inevitablemente fraudulenta o inútil

El Pledge no está muerto, pero ya no es lo que era 

En 2025, el Giving Pledge sumó 14 nuevos signatarios, entre ellos los fundadores de Moderna y los cofundadores de Canva. Y el informe Forbes 2026 sobre los mayores filántropos de Estados Unidos confirma que 14 de los 25 principales donantes son signatarios activos del acuerdo.

Los tres impulsores originales siguen comprometidos con el proyecto, pero el tiempo y los escándalos complicaron el cuadro.

Buffett, de 95 años, deja la presidencia de Berkshire Hathaway y reconoció haber revisado algunos compromisos filantrópicos que resultaron inviables. Pero sobre el Pledge fue enfático en su respuesta al Times: "Creo firmemente en él y lo considero un éxito".

Gates, en tanto, enfrenta el daño reputacional de sus vínculos con Jeffrey Epstein, que derivaron en su divorcio de French Gates en 2021 y en la salida de ella de la fundación en 2024. El propio Epstein, según mails publicados, describía al Pledge como un ejercicio de relaciones públicas.

French Gates fue más cauta al evaluar resultados. En una entrevista con la revista Wired en diciembre, dijo que algunos signatarios donaron a "gran escala", pero que otros no. "Desearía que hubiéramos tenido aún más éxito con el Pledge del que hemos tenido hasta ahora", admitió. "Es un problema en el que hay que seguir trabajando".

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