Ajuste

Los subsidios energéticos subieron 52% y se complica el avance de la "motosierra"

El Estado destinó $2,67 billones a sostener tarifas de luz y gas durante el primer semestre y espera revertir el incremento este año.

Los subsidios destinados a la energía aumentaron un 52% en términos reales durante el primer semestre del 2026 y se transformaron en uno de los principales desafíos para el programa de ajuste fiscal del presidente Javier Milei.

Entre enero y junio, el Estado destinó $2,67 billones para cubrir parte de las tarifas de electricidad, gas natural y garrafas. El incremento ocurrió pese a que el Gobierno mantuvo las actualizaciones mensuales de tarifas y profundizó la reducción de beneficiarios alcanzados por la asistencia estatal.

Según el último informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet, los subsidios económicos acumularon en el semestre $3,49 billones a precios constantes de junio, con una suba real del 12% interanual.

La energía concentra el mayor gasto

Las transferencias vinculadas a electricidad y gas explicaron el 77% del total de subsidios nacionales durante el período analizado.

Las mayores erogaciones correspondieron a Cammesa, la administradora del mercado eléctrico mayorista. Las transferencias hacia esa compañía crecieron 127% en términos nominales y 71% en términos reales, impulsadas por el aumento del costo de generación y abastecimiento eléctrico.

En sentido contrario, los subsidios al transporte registraron una caída del 39% en términos reales respecto del primer semestre del año pasado.

Los tres factores que explican la suba

Fuentes oficiales señalaron que el aumento respondió a tres factores:

  • Reforma del mercado eléctrico
  • Bonificaciones temporarias aplicadas sobre las tarifas
  • Encarecimiento de los combustibles importados
  • La reforma eléctrica implementada por la Secretaría de Energía modificó el esquema de abastecimiento y separó los precios que pagan hogares y grandes usuarios industriales y comerciales.

    Además, el nuevo sistema comenzó con bonificaciones más elevadas sobre el costo mayorista de la energía y del gas, aunque con un esquema decreciente.

    Actualmente, los hogares subsidiados pagan apenas el 40% del costo real de la electricidad. En el servicio de gas natural cubren cerca del 59% del valor de abastecimiento, mientras que el Estado financia el resto.

    El impacto del gas importado

    El gasto estatal también aumentó por la menor generación hidroeléctrica y por la mayor utilización de combustibles importados para las centrales térmicas.

    Las compras de gas natural licuado (GNL) y gasoil se encarecieron tras la escalada del conflicto en Medio Oriente y registraron aumentos cercanos al 100% interanual.

    En el Ministerio de Economía sostienen que el escenario cambiará durante la segunda mitad del año y mantienen el objetivo de reducir los subsidios energéticos hasta el equivalente al 0,5% del Producto Interno Bruto (PIB).

    La consultora Economía & Energía estimó que las subvenciones al sector finalizaron 2025 en torno a los USD 4.000 millones, muy por debajo de los niveles de 2022, cuando superaban el 3,5% del PIB.

    Otro dato que destacó el informe del IIEP es que los subsidios a la energía y al transporte representaron el 5,9% del gasto primario nacional acumulado hasta mayo, un punto porcentual más que en igual período del año pasado. 

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