Luis Caputo defendió la licitación que perdió Techint y descartó volver al endeudamiento externo
Caputo reivindicó el cambio de modelo, explicó por qué no saldrá al mercado internacional pese a la baja del riesgo país y anticipó una inflación en descenso
El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió este lunes la adjudicación de una licitación pública a una empresa india en la que Techint quedó relegada, y la presentó como una señal concreta del cambio de modelo económico que impulsa el Gobierno.
Para Caputo, "Techint está en condiciones de ganar cualquier licitación", pero subrayó que el eje no es una disputa empresarial sino el fin de un esquema de déficit fiscal, subsidios distorsivos y sobrecostos en la obra pública.
"Techint está en condiciones de ganar cualquier licitación; no es una guerra con nadie en particular, sino con el modelo anterior", sostuvo.
En una entrevista con Eduardo Feinman en Radio Mitre, el funcionario puso como ejemplo el costo de los insumos del gasoducto: mientras en el esquema anterior la tonelada de tubos alcanzó los USD 4.000, en la licitación actual se adjudicó a USD 1.400. "Se le hizo creer a la gente que la energía era gratis y se terminó cargando todo a la sociedad", afirmó, al marcar distancia con el modelo previo.
El ministro también descartó una salida al mercado internacional de deuda, aun cuando el riesgo país mostró una baja sostenida. "No tenemos ninguna intención de emitir deuda externa", remarcó. Según explicó, históricamente el Estado argentino absorbió casi todo el crédito disponible, fenómeno conocido como crowding out, dejando sin financiamiento al sector privado. "Por primera vez se da el efecto inverso, el crowding in: al cancelar deuda, los dólares vuelven a buscar riesgo argentino", señaló.
Sobre la inflación, Caputo estimó que el dato de enero se ubicará cerca del 2,5%, levemente por debajo del 2,8% de diciembre, aunque evitó dar cifras cerradas. Atribuyó el escalón inflacionario de mediados del año pasado a la caída en la demanda de dinero en un contexto electoral y aseguró que la tendencia sigue siendo descendente, con el objetivo de converger a valores internacionales.
Consultado por el cepo cambiario, sostuvo que la salida se concretará "cuando sea el momento correcto" y defendió la estrategia gradual: "La cautela ha pagado mucho". En la misma línea, explicó la operatoria con el Tesoro de Estados Unidos por USD 808 millones, utilizada para cancelar intereses con el FMI. Aclaró que no se trató de un préstamo, sino de la compra de Derechos Especiales de Giro (DEG), la moneda con la que se pagan las obligaciones al Fondo.
Jubilaciones, empleo y precios: qué dijo Caputo
En el plano social, Caputo afirmó que "la gente vive mejor y con mejores expectativas", y vinculó ese clima a una mayor estabilidad política y económica. Destacó como ejes del programa oficial la generación de empleo, la baja de impuestos y la creación de condiciones para un mercado laboral más dinámico, donde cambiar de trabajo no implique una crisis personal.
Respecto de los jubilados, sostuvo que el Gobierno trabaja para recomponer ingresos en un contexto heredado complejo. Aseguró que la pobreza bajó cerca de 20 puntos, lo que implicaría que más de 13 millones de personas salieron de esa condición, y reconoció que la recuperación lleva tiempo: "No se puede hacer magia".
Caputo también se refirió al estancamiento de la actividad y señaló que la recuperación no es lineal: habrá sectores y empresas que se adapten más rápido que otros al nuevo esquema.
De cara al debate por la reforma laboral, consideró probable su aprobación, aunque admitió tensiones con los gobernadores por la reducción del Impuesto a las Ganancias, cuyo impacto fiscal -según precisó- sería menor al que se plantea y comenzaría a regir desde 2027.
Caputo abordó la situación de la industria textil, históricamente protegida en nombre del empleo. Caputo cuestionó ese enfoque y afirmó que la protección derivó en precios más altos para millones de consumidores, beneficiando principalmente a los dueños de las empresas. Sostuvo que el sector puede ser competitivo en algunos segmentos y que la apertura de precios libera recursos para el consumo en otras actividades.
"El objetivo es defender a los más de 47 millones de argentinos, promover la competencia y generar empleo", concluyó, al cuestionar los "mitos" que, según dijo, empobrecieron al país al priorizar la protección sectorial por sobre la productividad.