Mansión de Pilar: el fiscal pidió que la investigación vuelva a CABA
El fiscal ante Casación Mario Villar ratificó que el expediente debe regresar al juzgado federal de Daniel Rafecas, donde se inició la causa. Se investiga si la compra de la propiedad, valuada en USD 17 millones, fue una maniobra de lavado y si hay dirigentes de AFA detrás de supuestos testaferros.
El fiscal ante la Cámara Federal de Casación Penal Mario Villar ratificó este lunes que la investigación que busca determinar si la mansión de Pilar, valuada en USD 17 millones, fue adquirida mediante una maniobra de lavado de activos con supuestos testaferros vinculados a dirigentes de la AFA, debe dejar el juzgado federal de Campana y volver a la Ciudad de Buenos Aires.
Según indicó Villar, el expediente debería regresar al juzgado federal a cargo de Daniel Rafecas, donde se inició la investigación. Como alternativa, propuso que el caso sea remitido al Juzgado en lo Penal Económico N°10, actualmente a cargo de Verónica Straccia.
El fiscal ratificó el contenido de un dictamen presentado el 30 de marzo, durante una audiencia realizada ante los camaristas de la Sala I de Casación: Javier Carbajo, Angela Ledesma y Mariano Borinsky.
La defensa insiste en que el caso siga en Campana
En paralelo, la defensa de Luciano Pantano -monotributista- y de su madre Ana Conte, una jubilada, sostiene que la causa debe permanecer en el juzgado federal de Campana a cargo de Adrián González Charvay.
Ambos figuran como titulares de la sociedad Real Central, dueña formal de la lujosa quinta investigada. En el marco del expediente, también se hallaron en la propiedad más de 50 vehículos importados de alta gama, lo que incrementó las sospechas sobre el origen de los fondos.
La Justicia busca establecer si Pantano y Conte tienen capacidad económica real para justificar la adquisición de la mansión o si actuaron como testaferros de autoridades del fútbol argentino, entre ellos el tesorero de AFA, Pablo Toviggino.
Sospechas de lavado y bienes bajo investigación
En el expediente se sostiene que la compra de la casaquinta en Pilar habría sido una maniobra posterior de lavado de activos, que no se limitaría únicamente a la propiedad principal.
La causa también abarca:
unidades funcionales en el barrio privado Ayres Plaza, en Pilarlos 54 vehículos hallados en un galpón del predio de Villa Rosacaballos árabes y de pura sangreotros bienes de alto valor comercialAhora, el foco judicial está puesto en definir qué jurisdicción continuará con el caso y si el expediente vuelve efectivamente a la órbita de la Justicia Federal porteña.