Marcha en Campana en respaldo a 150 trabajadores que Cabot deja en la calle con su cierre
La empresa estadounidense fabrica negro de humo, un insumo clave para hacer neumáticos, tinturas de pelo, tinta de impresoras y paragolpes de autos. Funcionaba desde hace 64 años, muda su producción a Brasil
Otra empresa multinacional da un portazo y se va de Argentina. Más de 300 trabajadores y vecinos se movilizaron por las calles de Campana para repudiar la decisión de la empresa estadounidense Cabot de cerrar su planta y despedir a 150 trabajadores: 90 trabajadores efectivos, más 60 indirectos de limpieza, seguridad, comedor, entre otras áreas. Cierra la única productora local de negro de humo, un insumo central para la industria del caucho.
La planta de Cabot en Campana fue inaugurada el 14 de julio de 1962, fue la primera planta que la multinacional estadounidense instaló en toda América Latina. La planta pasó de producir 12.700 toneladas anuales de negro de humo en sus comienzos a 85.000 toneladas en la actualidad. Según indican, el 80% de la producción se exportaba y el 20% se vendía a clientes como Pirelli, Goodyear, Fate, entre otros.
Solo tres empresas fabrican negro de humo en el mundo: Cabot, una china y otra rusa. Cabot cuenta con 18 plantas más, una de ellas en Brasil, desde esa planta se hará lo que se fabricaba en Argentina.
El negro de humo es un reforzante que le da las propiedades al caucho para hacer las cubiertas, le brinda la elasticidad y durabilidad. El mismo producto es usado para la tinta de las impresoras, la tintura de cabellos, el plástico negro de los paragolpes y hasta mangueras de goma.
Pueblada en Campana para respaldar a 150 trabajadores y vecinos de la Ciudad
En la planta, todo parecía normal. Con bastante anticipación, les habían avisado a los trabajadores que habría una parada programada por mantenimiento desde fin de abril por dos meses y medio. El martes 5 de mayo, llegaron dos ejecutivos de Brasil que reunieron en el comedor a los trabajadores que había en la planta y les dijeron que la planta se iba a cerrar en forma definitiva y que les agradecían por los servicios prestados. No hubo telegrama de despido. Pero aseguraron que no reabriría.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores del Negro de Humo (SUTNH), Mario Di Paolo, contó a BAE Negocios: "La empresa está en Argentina desde hace 64 años, no perdía dinero, quizás no ganaba lo que esperaban, pero no hubo pérdidas. Nos duele por la forma en que lo decidieron. Hace dos años que nos piden que colaboremos porque querían ajustar el presupuesto. Y aceptamos todo y así nos pagan".
Todos los recortes que aceptaron los trabajadores para ayudar a Cabot
Como muestra de la colaboración de los trabajadores: "Nos recortaron las horas extras; el personal que trabaja 12 horas tenía una vianda completa con dos sándwiches, nos quitaron uno para bajar costos y dijimos bueno, tomaremos más mate para engañar al estómago, con tal que siga. Había una combi que iba de la planta a Zárate para llevar compañeros, lo recortaron y aceptamos, íbamos a trabajar en bicicleta o auto con tal de ayudar a la empresa. Siempre que nos pidieron ayuda, colaboramos. Ahora despiden a todos los trabajadores que tienen más de 20 años de trayectoria de esa manera, de un día para el otro. Fue una canallada", explicó Di Paolo a BAE Negocios.
Desde la gerencia de Recursos Humanos les comunicaron que la empresa presentó un Procedimiento Preventivo de Crisis. La primera audiencia será el miércoles, donde verán cómo sigue.
En las últimas horas, todos salieron a la calle en Campana. Se hizo una marcha de 30 cuadras entre la planta y la municipalidad y fueron más de 300 trabajadores de Cabot, sus familias, vecinos y tuvieron el acompañamiento de sindicatos y trabajadores de empresas como Fate, cerrada hace pocos meses.
Fue conmovedor ver a tanta gente movilizada, los recibió el intendente de Campana, Sebastián Abella y se comprometió a buscar una solución. La esperanza está y todos sueñan con que la empresa reabra después de la parada técnica, pero saben que la empresa confirmó que se va.
Trabajadores de Fate dieron su apoyo a los 150 trabajadores que quedaronn en la calle con el cierre de Cabot
"Tengo 23 años en la industria, soy mecánico, qué voy a hacer ahora, manejar Didi. Van por todos, debemos despertar vamos a quedar peor que en el 2001. La motosierra fue para nosotros. Yo veía a los compañeros de Fate, no soy sindicalista, soy un obrero, los miraba por la TV y no me importaba porque no me tocaba. Ahora nos tocó muchachos, despierten país que van por todos. Vamos todos a la calle, muchachos", dijo un trabajador que participó de la marcha.
"Los compañeros están muy tristes y muy afligidos. Hicimos un esfuerzo tremendo, resignamos derechos y salario para que nos hagan esto", agregó Di Paolo de SUTNH.
La Federación Argentina de la Industria del Caucho (FAIC) expresó su profunda preocupación ante el cierre de actividades de Cabot Argentina en su planta de Campana. Recordó que se trata de una "empresa histórica en la producción de negro de humo, insumo estratégico para la fabricación de neumáticos, piezas técnicas, artículos industriales y diversos productos de caucho".
Desde FAIC señalaron: "La decisión no constituye un hecho aislado ni puede ser interpretada solamente como el cierre de una unidad productiva. Representa una señal de alerta para toda la cadena de valor del caucho, dado que el negro de humo es un insumo esencial para la fabricación de neumáticos, piezas técnicas, artículos industriales y diversos productos del sector. Por ello, la salida de un actor relevante del mercado local impacta no solo en los trabajadores directamente afectados y en la comunidad de Campana, sino también en el conjunto de empresas de la industria argentina del caucho, muchas de ellas pymes que dependen de proveedores críticos, abastecimiento confiable, escala industrial y previsibilidad para competir, producir y sostener el empleo".
FAIC explicó que este cierre es una luz roja para todo el sector: "Vemos con especial preocupación que una decisión de esta magnitud se haya adoptado de manera abrupta y sin una instancia previa de articulación sectorial que permitiera evaluar alternativas, mitigar impactos y preservar capacidades productivas desarrolladas durante décadas en el país".
Preocupación en muchas pymes que necesitan del negro de humo
La medida sorprendió a todo el sector: "La Argentina no puede naturalizar la pérdida de eslabones estratégicos de sus cadenas industriales. Cada cierre de una planta proveedora implica pérdida de conocimiento técnico, empleo calificado, integración productiva nacional y autonomía industrial. En sectores como el caucho, donde la competitividad depende de la disponibilidad de materias primas e insumos específicos, estas decisiones generan consecuencias que exceden ampliamente a una sola empresa".
Desde la Federación Argentina de la Industria del Caucho "se considera indispensable que las autoridades nacionales, provinciales y municipales, junto con los actores privados involucrados, analicen con urgencia el impacto de esta decisión sobre el abastecimiento local, la continuidad productiva, la sustitución de proveedores, la estructura de costos y la capacidad competitiva de la industria argentina del caucho. Asimismo, la Federación reitera la necesidad de contar con una política industrial que favorezca la permanencia, modernización y desarrollo de proveedores estratégicos, evitando que la industria nacional quede crecientemente expuesta a mayores costos, dependencia externa o interrupciones en el suministro de insumos críticos".
Cerró el comunicado: "La industria del caucho argentina ha demostrado capacidad técnica, compromiso productivo y vocación de permanencia. Pero para sostener esa trayectoria necesita previsibilidad, integración de cadena, diálogo público-privado y condiciones que permitan producir en el país de manera competitiva. FAIC acompaña la preocupación de la comunidad de Campana, de los trabajadores afectados y de todas las empresas que integran la cadena de valor, y convoca a abrir una instancia de análisis y diálogo que permita dimensionar adecuadamente las consecuencias de esta decisión y trabajar en medidas que preserven la capacidad productiva nacional".