Más argentinos buscan trabajo en un mercado estancado
Un tercio de la población activa busca trabajo o más ingresos y expone la falta de generación de puestos en la economía
La demanda de empleo crece en Argentina y tensiona un mercado laboral que no logra generar nuevas oportunidades. Cerca de un tercio de la población económicamente activa busca trabajo o intenta mejorar su situación actual.
El problema ya no se limita al desempleo abierto, que se ubica en 7,5%, sino que se extiende a quienes tienen trabajo pero necesitan otro ingreso. En total, la presión laboral alcanza al 30% y marca uno de los niveles más altos de los últimos años.
Dentro de este universo, 3,7 millones de personas tienen empleo, pero buscan otro puesto o más horas de trabajo, según un informe de IERAL. Se trata de los llamados "ocupados demandantes", un segmento que crece ante la pérdida de poder adquisitivo.
La tasa de actividad se mantiene en 48,6%, lo que indica que no hay una salida masiva del mercado laboral. Sin embargo, la economía no absorbe la demanda existente y profundiza el desequilibrio entre oferta y demanda de empleo.
Este escenario se combina con un aumento de la informalidad, que ya alcanza a casi la mitad de los trabajadores. La falta de empleos formales empuja a muchos a aceptar condiciones precarias, sin aportes ni cobertura social.
La subocupación también refleja la presión creciente: llega al 11,3% y muestra a quienes trabajan menos horas de las que necesitan. Este grupo se suma a la demanda insatisfecha de empleo y refuerza la tensión general del sistema.
A nivel regional, Córdoba encabeza los indicadores más críticos, con una presión laboral del 35,4%. Más de uno de cada tres trabajadores enfrenta dificultades para sostener o mejorar sus ingresos.
El fenómeno impacta con mayor fuerza en los jóvenes de entre 16 y 29 años, donde la desocupación crece más de tres puntos porcentuales en el último año. La inserción laboral en este segmento resulta más inestable y precaria.
Cuáles son los sectores con mayor demanda
En paralelo, el mercado muestra un fuerte desajuste entre lo que buscan las empresas y la oferta disponible. La demanda se concentra en perfiles técnicos y tecnológicos, como desarrolladores, especialistas en inteligencia artificial y analistas de datos.
También se requieren ingenieros y técnicos para sectores productivos clave, mientras que la oferta laboral se concentra en puestos operativos. Esta brecha de talento limita la capacidad de respuesta del sistema.
En este contexto, el monotributo se expande como alternativa ante la falta de empleo formal. Más de 4,7 millones de personas están registradas bajo este régimen, aunque la mayoría se ubica en las categorías más bajas.