Entrevista

Megan Maxwell, escritora: "Hay que conocer otros mundos, otras personas, otras formas de vida"

Desde Tenerife hasta Santorini, la escritora española Megan Maxwell hace un recorrido por sus ciudades favoritas en su nuevo libro.

La escritora española de exitosas novelas románticas Megan Maxwell propone un libro diferente esta vez. Desde Tenerife hasta Santorini, pasando por las calles de Edimburgo, el sol de Los Ángeles, las playas de Ibiza, la ajetreada Nueva York y el  lluvioso Londres, la autora invita a recorrer algunos de los destinos que marcaron su vida y también inspiraron a sus personajes. 

En Viajando con Megan Maxwell, la escritora combina recuerdos personales, anécdotas y recomendaciones de cada ciudad que conoció. Más que una guía turística tradicional, el libro propone descubrir estos lugares a través de su experiencia y muestra cómo muchos terminaron convirtiéndose en escenarios de sus novelas. 

"Viajo mucho por trabajo. Luego, con mis amigas, nos gusta todos los años hacer nuestro viaje de chicas. Y con mi familia también viajo, con madre, tíos y tal. Me decían: '¿Cuándo vamos a hacer un libro contando tus viajes?'. Yo me preguntaba a quién le va a interesar. Al final pensé: 'Pues venga, voy a escribir un libro contando mis viajes por las ciudades en las que he estado donde he escrito libros'. La verdad es que ha sido divertido", contó a BAE Negocios la escritora superventas de novelas románticas Maxwell.

- ¿Es una guía de viajes?-Puedes tomarlo como guía de viajes también, pero bajo mi experiencia. Cómo me he sentido yo cuando he estado allí y las recomendaciones que tengo. Es una guía de vida.

-¿Primero conocés la ciudad y después escribís al personaje o al revés?-Depende. A veces he escrito sobre lugares donde he estado después de escribir el libro y otros cuando estaba allí, y digo voy a hacer un personaje que sea de aquí tal y cual. Por ejemplo, en Nueva York decidí que uno de los personajes del libro Nuestro largo adiós iba a trabajar en un sitio donde estuve comiendo, que es un lugar muy curioso donde los camareros están cantando continuamente. También hay veces que escribo un libro sin haber estado en el lugar.

-¿Escocia es un lugar importante para vos?-Voy todos los años con mis amigas, por eso tiene un capítulo especial. Además, mi saga de Las guerreras de Maxwell está toda desarrollada allí y algunos libros contemporáneos. A mí me encanta Edimburgo, es una pasada, un sitio para mí el más bonito del mundo. Llevé a mi madre y a mis tíos.

-¿Estar contenida te sirve a la hora de escribir?-En mis novelas siempre doy mucha importancia a la familia y a los amigos. Pienso que las personas que te rodean son las que hacen un poco también como tú seas. Mi familia me ha enseñado a querer y también a diferenciar quién me quiere y quién no. Tú puedes conocer a lo largo de tu vida muchos amigos, pero hay amigos que llegan para irse en determinado tiempo y hay amigos que llegan para quedarse para siempre, que no son todos. Esos que quedan son los que tú eliges y los que son de tu vida, como yo digo.

-¿Qué te gustaría que las lectoras encuentren en este libro tan particular?-Un libro con las experiencias que he tenido porque son las experiencias que ellas pueden tener. Y quiero que cuando cierren el libro tengan ganas de viajar. Que quieran conocer el mundo, entender que hay otras culturas. Donde tú estás puede ser genial, ser bonito, pero hay que conocer otros mundos, conocer otras personas, conocer otras ciudades, otras formas de vida.

-¿Te haces el tiempo para viajar?-Sí, intento hacerme tiempo para viajar. En verano nos vamos siempre de vacaciones con mi hija a una isla de España. Vamos a un hotel donde todo es paz, tranquilidad, silencio, playa, piscina. A mí me encanta eso. Luego, con mis amigas, estamos pensando en ir a Corea. Con ellas he ido a Nueva York, Holanda, Dinamarca.

-¿Y cómo es viajar por trabajo?-Me encanta. Yo antes trabajaba de secretaria en una asesoría jurídica donde llevábamos multas y accidentes de tráfico, era un sitio donde la gente venía muy enfadada. Ahora las personas se acercan a mí muy agradecidas. Me dicen: "Tu novela me ha sacado de una depresión o me has ayudado a sonreír". Estar cerca de las lectoras es recibir cariño todo el rato.

-¿Mientras escribías este libro también estabas con las novelas?-Claro, exactamente. Era fácil porque era contar algo, algo que no me tuvieran que inventar. Y también estaba con mis personajes por otro lado, en este caso me lo llevaba un personaje más adulto como puede ser de mi edad y lo he hecho porque estoy hasta harta de que llevo toda la vida viendo como hombres de 50, 60, 70 años salen con mujeres más jóvenes y no pasa nada, pero como se me ocurra a mí salir con un chico más joven, me va a dar por todos. Quería escribir una novela contando una historia de una mujer madura que sí se puede enamorar de un hombre más joven y si ese hombre más joven se puede enamorar de ella. En eso estaba mientras también escribía este.

-¿Qué sentís vos cuando la gente te dice que le ayudó la novela?-Pues siento que mi trabajo sirve para algo. Los meses que he estado trabajando, creando esa historia con esos personajes, a esa persona le ha servido para reflexionar, para pensar y darse cuenta o decidir sobre algo de su vida particular. La alergia es tremenda. Por ejemplo, me dicen "gracias a tus novelas me doy cuenta que mi relación no es lo que yo quiero en mi vida, quiero algo mejor". Y digo pues me parece muy bien tú dices lo que quieres o no quieres en tu vida porque para eso somos dueños de nuestra vida, nuestro destino. Me dicen: "Gracias porque me has acompañado en una temporada que está en el hospital con mi familia". Saber que puedo ayudar a la gente es un gusto.

-¿Cómo haces para escribir dos novelas por año?-Antes eran tres. Es cuestión de crear historias, momentos, personajes e intentar darles una vida. Yo lo veo bajo ese punto de vista. Y dejarlos ir es muy difícil. Al principio te enfrentas a la hoja en blanco y te enfrentas a que tienes unos personajes todavía aquí, tienes que decir a esos personajes, os tenéis que quedar aquí y empezar con unos nuevos, diferentes, nuevas vidas, nuevas situaciones. Al principio es complicado, pero una vez que ya más o menos lo has creado un poco, les has perfilado, ya todo va perfecto y los otros personajes se quedan ahí.

-¿Tu mamá es tu primera lectora?-No quiere leerlos antes de que estén publicados. Cuando está en físico ya lo quiere. Soy hija única y de una familia humilde. Que vea que su hija ha salido adelante gracias a lo que ella me ayudó en su momento, me crió. Y que cuando yo ya fui mayor, fui lo suficiente lista para decir: "No quiero una buena vida para mí, para mis hijos, para mi madre y tal y cual". Escribí en mi primer libro para que a mi madre le gustara. La motivación un poco fue ella, hoy en día ella está súper orgullosa de mí. Me acuerdo hace ya unos años, un día de verano, que se vino a mi casa, tengo piscina, estaba con sus pies en ella. Me senté a su lado y le dije: "¿Qué piensas?". Y se me queda mirando y me respondió: "Lo orgullosa que estoy de ti, de que tú solita, sin nadie, has salido adelante y tienes esto".

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