Milei enviará el tratado al Congreso durante extraordinarias y busca una ratificación exprés
El Presidente confirmó desde Asunción que el acuerdo con la Unión Europea será girado al Parlamento en febrero, sin esperar a las sesiones ordinarias.
El presidente Javier Milei confirmó este sábado, durante su discurso en Asunción por la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que el Gobierno avanzará de inmediato con la ratificación legislativa del tratado y que no esperará al inicio de las sesiones ordinarias de marzo.
La decisión oficial es enviar el proyecto al Congreso durante el período de sesiones extraordinarias, con el objetivo de lograr una aprobación rápida.
El Poder Ejecutivo convocará a extraordinarias desde el 2 de febrero hasta el 1 de marzo, lapso en el que buscará tratar el acuerdo con la UE junto a otros proyectos clave del oficialismo.
"La firma de este acuerdo no es un punto de llegada, sino un punto de partida", afirmó Milei desde Paraguay. Y agregó: "En los próximos días enviaré el proyecto de ley al Congreso para su tratamiento durante las sesiones extraordinarias", con el objetivo de transformar el entendimiento internacional en normas internas con respaldo parlamentario y previsibilidad jurídica.
Dos acuerdos, dos caminos distintos
En el Gobierno distinguen claramente entre los dos componentes del entendimiento con la Unión Europea. Por un lado, el capítulo comercial, que consideran con altas probabilidades de avanzar. Por otro, el acuerdo político y de asociación, cuyo recorrido aparece como mucho más complejo.
Para que la parte comercial entre en vigencia, se requiere la aprobación del Parlamento Europeo y de los congresos nacionales del Mercosur. Una vez cumplidos esos pasos, el acuerdo puede aplicarse de manera bilateral entre los países que ya lo hayan ratificado. Ese es el escenario que Milei pretende acelerar, comenzando por la Argentina.
El Congreso argentino deberá votar el texto tal como fue negociado, sin posibilidad de introducir modificaciones. En cambio, la dimensión política del acuerdo exige, además, el aval de los parlamentos de todos los países europeos, un trámite que en la Cancillería consideran lento y con chances reducidas de prosperar en el corto plazo.
Expectativa y resistencias en Europa
En la diplomacia argentina hay optimismo respecto de que el Parlamento Europeo podría dar luz verde al capítulo comercial antes de marzo, aunque el escenario sigue siendo incierto. Sectores agrícolas -especialmente en Francia-, bloques ambientalistas, fuerzas de izquierda y partidos de extrema derecha ya anticiparon objeciones.
El principal riesgo, admiten fuentes oficiales, es que algunos de esos espacios impulsen la judicialización del acuerdo ante el Tribunal de Justicia de la UE, lo que podría demorar su entrada en vigencia. Aun así, Milei expresó su expectativa de que Europa actúe con rapidez: "Esperemos que el Parlamento Europeo haga lo propio a la brevedad posible", señaló.
El Congreso y un temario cargado
El acuerdo con la Unión Europea se sumará a un temario de extraordinarias ya recargado, cuyo eje central será la reforma laboral, que el oficialismo pretende llevar al recinto del Senado alrededor del 11 de febrero.
En paralelo, el Gobierno intensifica las gestiones políticas para reunir los votos necesarios. El ministro del Interior, Diego Santilli, mantiene conversaciones con gobernadores, mientras que Patricia Bullrich y Martín Menem hacen lo propio con los bloques legislativos.
El principal foco de tensión está en los mandatarios provinciales aliados, que reclaman compensaciones por una eventual caída en la recaudación del Impuesto a las Ganancias, uno de los puntos sensibles del paquete laboral.
Silencios y definiciones en la oposición
Por ahora, el kirchnerismo no fijó una postura unificada sobre el acuerdo con la UE. El tema genera incomodidad interna: el tratado fue impulsado con fuerza por Luiz Inácio Lula da Silva, principal aliado regional del espacio, pero al mismo tiempo Cristina Kirchner fue históricamente crítica de este tipo de acuerdos, tanto durante la gestión de Mauricio Macri como en el entendimiento negociado junto a Jair Bolsonaro.
Este sábado, el senador Jorge Capitanich definió el pacto como "histórico", aunque aclaró que el bloque realizará consultas y un análisis detallado antes de tomar posición definitiva.
Con este movimiento, Milei busca capitalizar políticamente el acuerdo internacional, mostrar decisión en la agenda de apertura económica y sumar un logro concreto en el arranque del año legislativo. El desafío será sostener los apoyos necesarios en un Congreso fragmentado y con negociaciones cruzadas que exceden largamente al tratado con Europa.