Milei sostiene a Adorni, pero el caso ya incomoda al Gabinete
La declaración de Matías Tabar reabrió la crisis por el patrimonio del jefe de Gabinete. Milei lo respalda y los cuestionamientos crecen en silencio.
La declaración judicial del contratista Matías Tabar volvió a sacudir al Gobierno y puso otra vez a Manuel Adorni en el centro de la crisis por su patrimonio. Ante el fiscal Gerardo Pollicita, Tabar afirmó bajo juramento que el jefe de Gabinete le pagó USD 245.000 en efectivo, en distintos tramos y sin facturas, por la remodelación de su casa en el country Indio Cuá.
El dato cayó como una bomba dentro de la Casa Rosada. No sólo por la magnitud del monto, sino porque el episodio golpeó una zona sensible para el oficialismo: la narrativa libertaria contra la casta, ahora tensionada por una investigación judicial sobre el crecimiento patrimonial de uno de los funcionarios más cercanos a Javier Milei.
El Presidente, sin embargo, no tiene previsto desplazarlo. Cerca suyo repiten que la decisión está tomada: Adorni seguirá en la Jefatura de Gabinete. El respaldo también involucra a Karina Milei, que lo mantiene dentro del círculo de confianza más importante de Balcarce 50.
Un respaldo sin fisuras
Milei volvió a mostrar a Adorni a su lado este miércoles, antes de viajar a EEUU. Lo sentó en la reunión que mantuvo en Casa Rosada con el presidente de B'nai B'rith Internacional, Robert Spitzer. También participaron el canciller Pablo Quirno y el titular de la DAIA, Mauro Berenstein.
El gesto no fue aislado. El Presidente convocó para este viernes a las 14 una reunión de Gabinete en el Salón Eva Perón, donde volverá a verse con Adorni y el resto de los ministros. En Balcarce 50 presentaron el encuentro como una cita de "gestión", aunque el trasfondo político resulta difícil de despegar de la crisis judicial del jefe de Gabinete.
En privado, Milei sostiene que la ofensiva contra Adorni forma parte de una operación coordinada por sectores judiciales, políticos y económicos. Bajo esa lectura, ceder implicaría entregar a una persona de su confianza y abrir la puerta a una dinámica que, según el Presidente, podría repetirse con otros integrantes de su entorno.
Desde Olivos repiten una consigna que resume esa posición: no entregar a nadie. En ese mismo razonamiento, Milei afirma ante los suyos que a los testigos los compran y ubica a Tabar dentro de esa hipótesis.
Pero esa defensa pública convive con otra realidad menos visible puertas adentro.
El silencio de los que quieren otro desenlace
En distintos despachos del oficialismo crece la incomodidad por la situación de Adorni. Ministros, dirigentes libertarios y aliados legislativos consideran, en reserva, que el jefe de Gabinete debería dar un paso al costado hasta explicar su patrimonio y las operaciones conocidas durante las últimas semanas.
La posición no surge sólo de sectores enfrentados con Adorni. En el Gobierno admiten que el diagnóstico atraviesa a funcionarios con distinto vínculo personal con él. El punto de coincidencia es el costo político de una crisis prolongada, que dañó tanto la narrativa oficial como el vínculo con parte del electorado libertario.
Incluso entre quienes cuestionan la velocidad de la investigación judicial y el tratamiento mediático del caso aparece una coincidencia: Adorni debería apartarse, al menos hasta explicar su patrimonio. El problema, para quienes comparten ese diagnóstico, es cómo decírselo a Milei.
En el Gobierno describen una dinámica de verticalismo extremo: pocos funcionarios tienen margen para plantear objeciones sobre un integrante del círculo presidencial, y menos aún cuando la decisión de sostenerlo ya fue tomada por los hermanos Milei. Otros esperan que sea el Presidente quien los consulte. Mientras eso no ocurra, no levantarán la voz.
La línea oficial y el antecedente Frugoni
El canciller Pablo Quirno fue el primer ministro que volvió a respaldar públicamente a Adorni después de la nueva declaración judicial. "El trabajo que estamos haciendo, y el trabajo que está realizando Manuel como jefe de Gabinete, no tiene ningún impacto en lo que estamos haciendo a nivel internacional e inclusive a nivel nacional", sostuvo en una entrevista con Radio Mitre.
Quirno también se ajustó al argumento que Adorni expuso en su última conferencia de prensa: separar la vida privada de la función pública. "Hay que separar la cuestión privada de la cuestión pública y él va a dar las respuestas que va a dar en el ámbito que las tiene que dar", dijo.
El criterio oficial, sin embargo, no se aplicó del mismo modo con todos los funcionarios. Dos semanas atrás, el secretario coordinador de Infraestructura, Carlos Frugoni, dejó su cargo después de que se conociera que no había declarado siete propiedades en Miami y dos sociedades comerciales en EEUU. El ministro de Economía, Luis Caputo, le pidió la renuncia, que luego fue ofrecida por el propio funcionario.
En el caso Adorni, la respuesta fue distinta. Los hermanos Milei ya habían ordenado al Gabinete acompañarlo la semana pasada a Diputados, durante la presentación de su informe de gestión. Para el núcleo presidencial, sostenerlo forma parte de una regla política interna: no dejar solos a los funcionarios centrales de la Casa Rosada.
La declaración de Tabar tensa la situación de Adorni dentro y fuera del Gobierno
Tabar, las redes y la disputa por el relato
Después de la declaración judicial, el aparato comunicacional del Gobierno buscó relativizar el testimonio de Tabar. En redes sociales se intentó vincularlo con el kirchnerismo por su rol como proveedor del municipio de Exaltación de la Cruz. Sin embargo, sus publicaciones en Instagram y Facebook muestran mensajes críticos contra el peronismo, el kirchnerismo, la inflación, la corrupción y el sindicalismo, además de expresiones de apoyo al Gobierno.
Tabar también declaró que Adorni intentó contactarlo antes de la testimonial. Según fuentes cercanas al jefe de Gabinete, Adorni transmitió a su entorno que el monto mencionado por el contratista no corresponde al valor real de las obras.
"Ese no es el monto. Seguramente vayamos a solicitar una pericia porque cualquiera que conozca mi casa sabe que no vale ese dinero. En caso que no corresponda su declaración se harán las denuncias correspondientes", dijo Adorni a su círculo más íntimo.
En su declaración, Tabar también afirmó que Adorni ya alquilaba una casa en el country antes de comprar. De acuerdo con esa reconstrucción judicial, ese antecedente suma otro punto de revisión sobre la información patrimonial declarada ante la Oficina Anticorrupción.
Milei también se movió en redes. Durante la madrugada, reposteó una publicación en X que cuestionaba el presupuesto de la refacción y planteaba que no resultaba lógico pagar USD 250.000 en efectivo por obras en una propiedad que, según ese usuario, no valía esa cifra.
El caso escaló además en la conversación digital. Según un informe de la consultora Ad Hoc, la referencia a la cascada en Indio Cuá generó más de 124.000 menciones y convirtió esa jornada en la quinta de mayor reacción pública alrededor del nombre de Adorni.
Una normalidad que volvió a quedar en pausa
Después del informe de gestión en Diputados, en el Gobierno creyeron que podían instalar una nueva etapa: un jefe de Gabinete sostenido por Milei y Karina, pero en condiciones de hablar de otros temas de la agenda política. La declaración de Tabar volvió a romper ese intento.
En Diputados, legisladores libertarios llevaron sus quejas a Martín Menem, según fuentes parlamentarias. Cerca del presidente de la Cámara baja negaron haber escuchado reproches de los legisladores oficialistas.
Menem, hasta ahora, es uno de los pocos dirigentes de primera línea que defendió públicamente a Adorni. "Lo conozco, es un buen tipo. Pongo las manos en el fuego y siempre voy a esperar a que se expida la Justicia", dijo el domingo en Cenital.
En la Casa Rosada, la apuesta oficial consiste en resistir. Desde un sector político importante del Gobierno descartaron una renuncia o un desplazamiento del jefe de Gabinete. En otro despacho de Balcarce 50 evalúan que el costo político ya fue pagado y confían en que no aparezcan revelaciones de mayor impacto.
La reunión de Gabinete del viernes será la próxima postal de ese respaldo. Adorni llegará otra vez rodeado por ministros que, puertas adentro, miden el costo de hablar.