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La lucha por cuidar la historia de la gastronomía porteña

El grupo Los Notables es dueño de El Federal, Bar de Cao, La Poesía, Margot, Café Cortazar, bar Celta y Miramar, el único abierto con delivery. Cuenta con 130 trabajadores que sólo reciben el ATP. 

1 de 6 - El grupo gastronómico Bares Notables sigue firme con El Federal abierto desde 1864

2 de 6 - El Bar Celta de Sarmiento y Rodríguez Peña es parte de Los Notables

3 de 6 - Margot, el bar de Boedo fundado en 1904.

4 de 6 - El bar La Poesía es un símbolo de San Telmo desde 1982

5 de 6 - El Bar de Cao ocupa la misma esquina desde 1915.

6 de 6 - Café Cortazar, el único que no es un Bar Notable, adquirido hace pocos años

El grupo gastronómico Los Notables impulsa la recuperación de bares emblemáticos desde 1993. Hoy, 17 años después, tiene a su cargo siete símbolos porteños, de los cuales seis son Bares Notables. Analizan el impacto de la pandemia y el futuro de estos lugares que son patrimonio histórico.

Una radiografía muestra que son dueños de El Federal, que reúne la historia de San Telmo y de la Ciudad desde 1864 y de Margot, un símbolo de Boedo, fundado en 1904, que supo ser hasta una bombonería. El Bar de Cao ubicado en la esquina de Independencia y Matheu desde 1915 y el bar Celta de Sarmiento y Rodríguez Peña, otro símbolo de la Ciudad desde 1941, también conforman este grupo. Una de las últimas adquisiciones fue el famoso restaurante Miramar de la esquina de Sarandí y San Juan, que abrió sus puertas en 1950. También dirigen los destinos de La Poesía, un rincón porteño que homenajea a la literatura desde 1982. Hace cinco años, sumaron el Café Cortazar de Palermo, el único que no es Bar Notable.

Desde el restaurante Miramar hacen delivery con una carta unificada

Martín Paesch, gerente de Los Notables y responsable de El Federal aseguró a BAE Negocios: “Estamos pasando un momento muy difícil, hacemos malabares, pero por ahora, no se nos pasó por la cabeza cerrar definitivamente ningún bar. Desde que llegó la pandemia, los mantenemos cerrados porque es muy alto el costo para tenerlos abiertos a todos sólo por delivery.  Unificamos las cocinas en el restaurante Miramar, fusionamos los menues y salimos con una propuesta desde ahí para todos los bares”.

El grupo Los Notables atraviesa un momento de complicado para el pago de sueldos. “De un total de 130 empleados, hoy sólo trabajan 10. El resto de los 120 sólo se mantiene con el ATP que les da el Estado. ¿Cómo les pago el resto del sueldo si hace más de cuatro meses que no facturo? Ahora estamos viendo cómo se puede pagar el aguinaldo”, sostuvo el gerente.

Ayuda al sector gastronómico

Sobre la asistencia al sector, Paesch opinó: “No estamos recibiendo ningún tipo de ayuda, ni crédito blanco, ni baja de impuestos, ninguna asistencia. Exigimos que se declare la emergencia gastronómica. Parece mentira que en la Ciudad de los cafés, bares y restaurantes no tengamos asistencia del gobierno porteño, cuando es el distrito que más recauda en todo el país. Los impuestos siguen viniendo como si siguiéramos trabajando normalmente. En abril nos prometieron un subsidio a los Bares Notables, que se iba a ejecutar a través del Fondo Metropolitano de las Artes, y no cumplieron. Sólo pudimos acceder en marzo a un crédito con una tasa del 24%, que ya lo tenemos que empezar a pagar y todavía no pudimos abrir”.

El grupo pudo hacer un acuerdo con los locatarios ya que buena parte de los locales son alquilados. Admiten que el futuro es sombrío, pero no quieren apurar los tiempos. “Sabemos que se habla de abrir los locales gastronómicos en los espacios públicos, pero si seguimos con casi 7.500 casos por día, esto recién podrá ser en octubre o noviembre. No creo que el ministerio de Salud de vía libre a los protocolos de apertura, es un análisis lógico. La gente nos llama y nos pregunta si abrimos, si les podemos armar una mesa, pero les decimos que no. No estamos de acuerdo con las aperturas clandestinas, no se nos ocurre”.

Desde el grupo gastronómico analizaron el futuro post cuarentena: “Fuimos los primeros en cerrar y seremos los últimos en abrir, hasta que no se dejen de usar los barbijos y se termine el distanciamiento social nada volverá a ser igual. Lo primero que se recorta es el ocio, al principio saldrán por la ansiedad, pero hay que ver si se sostiene. Es difícil mantener todo sin una apertura total. Si tenemos que estar así cinco meses más, no sé cómo vamos a seguir.  La gente no tiene plata, lo notamos hoy con el delivery. El consumo no es ni va a ser lo mismo”.