Nuevo paro de ATE: el gremio confirmó medidas "a la japonesa", ¿qué significa?
ATE realizará una protesta en la Superintendencia de Servicios de Salud para denunciar despidos y falta de control sobre las prepagas. "Están desplegando conductas delictivas", aseguró Rodolfo Aguiar
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) realizará este viernes una medida de fuerza "a la japonesa" en la Superintendencia de Servicios de Salud ante una nueva amenaza de despidos en el organismo, en el marco de semanas de conflicto gremial y tras el paro general de febrero.
La protesta consistirá en atender reclamos en la puerta de entrada y acelerar la resolución de trámites para visibilizar el rol del personal en el funcionamiento del sistema de salud. Según el sindicato, la medida apunta a exponer la importancia del organismo en el control de prepagas y la gestión de denuncias de usuarios.
El gremio también apuntó contra el superintendente Claudio Stivelman, a quien acusó de paralizar el organismo al "cajonear" reclamos. "Es un ataque al derecho a la vida de las personas", sostuvieron desde ATE.
El secretario general del sindicato, Rodolfo Aguiar, afirmó: "Es evidente que el superintendente y sus funcionarios están desplegando conductas delictivas. Intentan paralizar todas las tramitaciones para vaciar el organismo y evitar de esta manera controlar a las prepagas. No existen dudas acerca de que desde la Superintendencia se favorecen negocios multimillonarios a cambio de la muerte de numerosos pacientes".
La medida fue definida en una asamblea realizada en la sede central del organismo, según informó ATE en un comunicado.
"Están llevando adelante un accionar de extrema gravedad como es ocultar y frenar un gran número de expedientes con reclamos y es por eso que hemos definido esta medida de fuerza a la japonesa. Vamos a atender en la puerta para ponerlos en evidencia", agregó Aguiar.
Qué significa hacer una medida de fuerza "a la japonesa"
Una medida de fuerza "a la japonesa" consiste en mantener o incluso intensificar el trabajo en lugar de frenarlo. En este caso, los trabajadores atienden más rápido y en mayor volumen, muchas veces en espacios visibles como la puerta del organismo, para evidenciar su rol y exponer fallas en la gestión sin interrumpir el servicio.
A diferencia de un paro tradicional, busca generar presión mostrando qué sucede cuando el personal funciona a pleno.