Ocupa 8 países y es clave para el equilibrio del planeta: dónde está ubicada la maravilla natural más grande del mundo
Su enorme biodiversidad la posiciona como uno de los ecosistemas más valiosos del planeta, no solo por su extensión, sino también por el papel fundamental que cumple en la preservación del equilibrio climático y ambiental a escala global
La Amazonía es considerada el bosque tropical más grande del planeta y uno de los ecosistemas más importantes para el equilibrio ambiental global. Su inmensa biodiversidad, su papel en la regulación climática y su extensión territorial la transformaron en un símbolo natural de alcance mundial.
El 11 de noviembre de 2011 fue reconocida oficialmente como una de las Nuevas Siete Maravillas Naturales del Mundo, distinción otorgada por la fundación New7Wonders tras una votación internacional.
Un territorio compartido por casi toda Sudamérica
A diferencia de otros espacios naturales delimitados por fronteras políticas, la Amazonía funciona como un sistema ecológico continuo que atraviesa gran parte de Sudamérica.
Su territorio se extiende por Brasil, Perú, Colombia, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Guyana y Surinam, además de la Guayana Francesa, un territorio de ultramar administrado por Francia. Por ese motivo, algunos especialistas hablan de ocho países y nueve territorios amazónicos.
La mayor parte de la selva se encuentra en Brasil, aunque Perú y Colombia también poseen extensas áreas cubiertas por el ecosistema amazónico.
Por qué la Amazonía aparece vinculada a Europa
Aunque toda la Amazonía se ubica geográficamente en América del Sur, existe una particularidad política: la Guayana Francesa pertenece a Francia y forma parte de la Unión Europea.
Esto significa que una porción del ecosistema amazónico está bajo soberanía europea, pese a no existir continuidad territorial entre ambos continentes. Esa conexión institucional explica por qué en ocasiones se asocia simbólicamente a la Amazonía con Europa.
Un ecosistema clave para el planeta
La Amazonía cumple una función esencial en la regulación del clima global. Es uno de los principales sumideros de carbono del mundo y ayuda a absorber grandes cantidades de dióxido de carbono (CO), un factor central en la lucha contra el cambio climático.
Además, interviene en los ciclos del agua y alberga cerca del 10% de las especies conocidas del planeta, lo que la convierte en una de las mayores reservas de biodiversidad de la Tierra.