Oscar 2026: el duelo entre Pecadores y Una batalla tras otra
Con un corto que parodió La noche de la desaparición, Conan O'Brien abrió la 98ª entrega de los Oscar. Se esperan discursos políticos, aunque su monólogo evitó ese tono.
Después de que Conan O'Brien se divirtiera parodiando las películas nominadas al Oscar y a la mejor del año (obviamente no nominada como Película, La noche de la desaparición que sólo contaba con una mención), después de un par de chistes certeros pero inofensivos sobre Hollywood y las películas; después de cerrar con un cuadro absurdo y cómico sobre cómo se comportan los ganadores, los Oscar empezaron a entregar sus premios. Y, paradoja de paradojas, La noche de la desaparición se llevó el premio a Mejor actriz de reparto para la veterana Amy Madigan.
Curioso que luego se pasara a los premios de animación (Mejor largo para el previsible Las guerreras K-Pop; no tanto para el corto canadiense The Girl who cried Pearls). Y como corresponde, después hubo shows (sobre Sinners), clips y los premios técnicos, que tanto ama el público que se queda tres horas mirando. Por ejemplo, diseño de vestuario y peluquería (ambos para la Frankenstein de Guillermo del Toro). Interesante también que, con Guerreras..., también estos premios son hasta aquí un triunfo para Netflix.
Pero entonces vino una de las mejores adiciones al Oscar en los últimos noventa y ocho años: el premio al Mejor casting. Siempre se dice que el cine es un "arte de colaboración", pero resultaba por lo menos contradictorio que un elenco como un elemento orgánico y completo, no hubiera tenido un premio. El director de cast es esencial. Para la historia -vaya uno a saber cuánto durarán los Oscar o el cine, pero supongamos que un tiempo más- este primer Oscar al elenco fue para Una batalla tras otra. Y sí, en este caso, es justo: una película que -guste o no- tiene un elenco que funciona como un reloj.