Relatos en juicio

Parábolas en tribunales: cómo un abogado llevó la lógica del púlpito contra Meta y Google

Mark Lanier usó analogías simples y un tono pastoral para sostener que las redes sociales pueden dañar a adolescentes. Un jurado falló contra las empresas en un caso clave.

Un jurado de Los Ángeles concluyó que Meta y Google actuaron con negligencia en un caso que las acusó de diseñar plataformas adictivas y perjudiciales para adolescentes. Para explicarlo ante el jurado, el abogado Mark Lanier recurrió a una parábola.

El letrado, de 65 años, llevó al tribunal dos productos de supermercado: cupcakes y tortillas. Frente a los jurados, comparó a las redes sociales con el polvo de hornear que hace crecer una torta. No genera la situación inicial, pero la amplifica. "Tenemos un interactuador, un amplificador, algo que lo expande", dijo. "Tenemos redes sociales que toman a los vulnerables y van tras ellos de formas destructivas. Es tan simple como el ABC".

Esa imagen se convirtió en el eje de su argumentación.

Un juicio que abre una serie

El jurado deliberó durante nueve días. Ordenó el pago de USD 3 millones en daños compensatorios y USD 3 millones en daños punitivos a la demandante, una joven de 20 años identificada como Kaley. Durante el juicio, declaró que el uso de redes sociales desde la infancia dominó su vida y contribuyó a problemas de salud mental como ansiedad, depresión y dismorfia corporal.

Meta sostuvo que reducir la salud mental adolescente a una sola causa deja afuera otros factores. Google afirmó que el caso "malinterpreta YouTube" y anunció, al igual que Meta, que apelará el fallo.

El caso forma parte de miles de demandas consolidadas presentadas por adolescentes, distritos escolares y fiscales estatales contra empresas tecnológicas. Es el primero en llegar a juicio. Dentro de ese mismo conjunto, TikTok y Snap alcanzaron acuerdos sin llegar a esta instancia.

Traducir lo técnico en relato

La estrategia de Lanier evitó discutir contenidos, un terreno en el que las plataformas cuentan con protección legal. En cambio, se concentró en el diseño de los productos.

Su método fue convertir mecanismos técnicos en escenas comprensibles. Las redes sociales, planteó, no generan la situación inicial, pero actúan como amplificadores sobre usuarios vulnerables.

Ese enfoque estructuró su presentación ante el jurado, según describió The Wall Street Journal.

Un estilo forjado en otros litigios

Lanier construyó su carrera enfrentando a grandes corporaciones. Ganó uno de los primeros juicios relevantes por muerte injusta contra la farmacéutica Merck por el caso del antiinflamatorio Vioxx. También obtuvo en 2018 un veredicto de USD 4.690 millones para mujeres que atribuyeron cáncer de ovario al uso de talco contaminado con asbesto.

En esos procesos utilizó recursos similares: objetos, analogías y explicaciones visuales para acercar conceptos complejos a los jurados. En un caso llevó un fardo de heno para ilustrar la presencia de fibras microscópicas; en otro, un frasco con 415 M&M's para dimensionar el peso de una multa frente al capital de una empresa.

El tono del púlpito en la sala judicial

Lanier fue formado como ministro antes de estudiar derecho. Da clases bíblicas ante cientos de personas y mantiene ese registro en los tribunales.

Ese registro también aparece en su manera de litigar.

"Kaley venía de un entorno complicado", dijo. "Ya tenía dificultades en su vida, y no hay forma de endulzar eso. Tuvimos que navegar el argumento de que la adicción a las redes sociales ataca, muchas veces, a los vulnerables".

Durante el juicio interrogó a ejecutivos de alto perfil, entre ellos el CEO de Meta, Mark Zuckerberg. Dijo que intentó aprovechar momentos en los que percibía que su interlocutor perdía comodidad para avanzar con sus preguntas

Un caso en expansión

El caso forma parte de una serie de demandas que cuestionan el funcionamiento de plataformas con contenido organizado por algoritmos.

Lanier reconoció la dimensión del proceso. "Nada se compara con esto", dijo tras el veredicto.

El domingo previo a la decisión del jurado, dio una clase sobre el capítulo 8 de Romanos ante cientos de personas. En el juicio retomó esa lógica: que ciertas herramientas no crean el problema, pero pueden amplificarlo.

Esta nota habla de: