Paro sorpresivo en la línea C de subte: hasta cuándo no hay servicio
Los trabajadores del subte reclaman por la presencia de asbesto en las formaciones. La exposición prolongada al mineral puede provocar enfermedades respiratorias graves e incluso cáncer.
La línea C de subte amaneció este lunes sin servicio por una medida de fuerza impulsada por los metrodelegados, en medio de un nuevo conflicto con la empresa concesionaria Emova por la presencia de asbesto en las formaciones Nagoya 5000.
La interrupción del recorrido, que une las estaciones de Constitución y Retiro, generó complicaciones desde las primeras horas del día y largas filas de pasajeros en las cabeceras y paradas de colectivos alternativas.
El paro fue comunicado durante la noche del domingo por dirigentes de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP). El secretario gremial del sindicato, Néstor Segovia, sostuvo que la empresa incumplió el compromiso firmado el 31 de mayo de 2024 para retirar de circulación las formaciones cuestionadas.
A través de redes sociales, el dirigente sindical afirmó que los trenes señalados por contener asbesto continúan operando en la red y remarcó que los trabajadores no aceptarán "más asbesto en el subte".
Desde Emova rechazaron las acusaciones y aseguraron que el plan de desasbestización se encuentra en marcha desde 2018. La concesionaria indicó que se realizaron tareas de encapsulamiento y aislamiento en las formaciones involucradas, con supervisión de organismos laborales y ambientales de la Ciudad de Buenos Aires.
Además, la empresa asegura mantener controles permanentes sobre la calidad del aire en distintos sectores de la red y que las mediciones realizadas se encuentran dentro de los parámetros considerados seguros.
El conflicto por la presencia de asbesto en el subte porteño lleva varios años y ya motivó distintas medidas gremiales, denuncias judiciales y reclamos de trabajadores que exigen el retiro definitivo de las formaciones que contienen ese material.
Qué es el asbesto y por qué genera preocupación
El asbesto, también conocido como amianto, es un mineral que fue utilizado durante décadas en la industria por su resistencia al calor y al desgaste. Sin embargo, distintos estudios científicos demostraron que la exposición prolongada a sus fibras puede provocar enfermedades respiratorias graves e incluso cáncer.
Por ese motivo, su uso fue prohibido en numerosos países, incluida la Argentina. En el caso del subte porteño, el hallazgo de piezas con asbesto en algunas formaciones generó preocupación entre trabajadores y especialistas, ya que las partículas pueden liberarse al aire con el paso del tiempo o ante tareas de mantenimiento.